domingo, 31 de marzo de 2013

Miranda del Castañar expondrá un sello del siglo XIV hallado en el castillo (Salamanca)

 
El Consistorio de Miranda del Castañar se encuentra actualmente en negociaciones con el Museo Lázaro Galdiano de Madrid para poder exponer y reproducir la matriz del sello del Concejo de Miranda datado entre 1370 y 1430, y que en su día se encontró en el cubo del castillo de la localidad serrana.
Según los responsables del museo de Madrid y el propio Ayuntamiento de Miranda, el Consistorio pretende realizar una reproducción de esta pieza que normalmente se muestra en la sala 22 del centro cultural de la capital, en la planta de almacén visitable.
La codiciada y significativa pieza data de poco tiempo después de la fundación de la villa, hace 800 años, fecha que a partir del sábado se conmemorará con diferentes actos culturales que terminarán en el mes de diciembre.
 

Los neandertales de la cueva de El Sidrón vivieron hace 49.000 años (Asturias)

 
La cueva del Sidrón, en Asturias, posee un gran yacimiento de restos humanos neandertales. Averiguar la antigüedad de estos fósiles ofrece valiosas pistas a los paleontólogos para esclarecer cuándo se produjo la transición de neandertales a sapiens en Europa. Sin embargo, las mediciones que se han realizado hasta ahora no habían sido muy exactas. Gracias al desarrollo de nuevos procedimientos de análisis, investigadores de la Universidad de Oviedo han conseguido acercarse más a la edad real de estas poblaciones.
"Algunas dataciones anteriores, que dieron una antigüedad de solo 10.000 años, son aberrantes y no se pueden considerar creíbles. Serían muy controvertidas en la discusión sobre cuándo se extinguió el Homo neanderthalensis", asegura Marco de la Rasilla, coordinador del equipo de investigación.
Gracias al método de datación carbono-14, que mide la antigüedad del carbono presenten en un objeto, y a la utilización de dos diferentes laboratorios, el Laboratorio de Ciencias del Clima y del Medioambiente francés (LSCE, por sus siglas originales) y la Unidad de Acelerador de Radiocarbono de Oxford (ORAU)los investigadores situaron a los neandertales de El Sidrón hace 49.000 años.

Análisis de dos laboratorios

La nueva datación con carbono-14 en el laboratorio ORAU de Oxford fue precedida por un tratamiento muy sofisticado de ultrafiltración para reducir al máximo la contaminación. El resultado reveló que los restos tenían entre 45.200 y 51.600 años de antigüedad. Se realizó una media ponderada de ese dato y los obtenidos en la laboratorio francés y se estimó que los restos tenían alrededor de 49.000 años.
"La anterior medida de 10.000 años para este episodio se debió a un problema de contaminación", explica De La Rasilla. Si la muestra se contamina por carbono moderno, u otras sustancias, podría parecer más joven de lo que realmente es. "El hecho de que dos laboratorios diferentes, utilizando tratamientos distintos, hayan llegado a cifras parecidas, da aún más fiabilidad a esta fecha", concluye.
Se estima que el paso de neandertales a 'Homo sapiens' se produjo hace 45.000 millones de años. Sin embargo, el debate sobre esta transición no está exento de polémica. Los datos extraídos de análisis de carbono-14 hace décadas han sido reformulados, lo que sugiere incluso que los neandertales y sapiens convivieron durante mucho más tiempo del que se pensaba.
 

viernes, 22 de marzo de 2013

La Cueva de los Siete Altares (Sepúlveda, Segovia)



La Cueva de los Siete Altares (Sepúlveda, Segovia), se localiza en el Parque Natural de las Hoces del Río Duratón. Se trata de una pequeña cueva de época visigoda, que presenta hornacinas excavadas en la roca por los emitaños.
En la actualidad solo son reconocibles cuatro de estos altares, sin embargo el nombre de este lugar nos hace pensar en que antiguamente pudo contar con alguno más.
En algunas de estas hornacinas destaca una decoración tallada a base de motivos geométricos, que aún conservan algunos restos de pintura de color rojo y negro.
 

martes, 19 de marzo de 2013

Museo de la Evolución Humana (Burgos)

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El Museo de la Evolución Humana de Burgos nace como una apuesta moderna y de excelencia de la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Burgos y el Equipo de Investigaciones de Atapuerca para crear una nueva infraestructura patrimonial, acorde con los resultados de los Yacimientos de la Sierra de Atapuerca.
 Un fin primordial ha sido dotar a Burgos de un moderno centro museístico que da cabida, no sólo a los hallazgos de los yacimientos de Atapuerca, sino también a las disciplinas científicas que intervienen y las interpretaciones y teorías científicas que de ellos se extraen. Asimismo, se pretende ofrecer una visión holística de la presencia humana en la tierra y otorgar, en las nuevas teorías sobre la evolución humana, el lugar que le corresponde a estos extraordinarios yacimientos que se encuentran en la sierra burgalesa.
 Pero el MEH no es sólo un lugar de exhibición, también es un centro divulgativo de primer orden, innovador y atractivo para todo tipo de público, por eso que se le dotó de una arquitectura espectacular y simbólica. Una museografía acorde con el siglo XXI, con el edificio que la acoge, adecuado a la Evolución Humana, y con un equipo humano preparado y capaz de transmitir y traducir estos conocimientos.
 El MEH nace con vocación de ser un referente museístico y divulgativo a nivel nacional e internacional en el que se plantean los grandes temas que tienen que ver con nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro como especie. Por ello, no es sólo un museo de nuestros antepasados, sino también de reflexión sobre el presente de nuestra especie Homo sapiens, dotada de capacidades que nos permiten modificar el mundo.
 

lunes, 18 de marzo de 2013

Agradecimiento a los colaboradores de las II Jornadas de Jóvenes Investigadores del valle del Duero.

 
 
La Asociación Científico - Cultural Zamoraprotohistorica quiere agradecer a todos los colaboradores que hicieron posible que el pasado mes de Octubre de 2012 se realizase en la ciudad de León las II Jornadas de Jóvenes Investigadores del valle del Duero de una forma satisfactoria y con una gran afluencia de público.

viernes, 15 de marzo de 2013

Los castillos altomedievales en el noroeste de la península ibérica



Los castillos altomedievales en el noroeste de la península ibérica


Editor: Juan Antonio Quirós
y José María Tejado
Documentos de Arqueología Medieval, 4

 
1. Los castillos altomedievales del cuadrante noroccidental de la Península Ibérica.
2. Castros, castillos y otras fortificaciones en el paisaje sociopolítico de Galicia (siglos IV-XI).
3. O Castro do Tintinolho (Guarda, Portugal): interpretação dos dados arqueológicos como fortificação do período pós-romano.
4. En los orígenes de las fortificaciones altomedievales: el castillo de Gauzón (Asturias): de asentamiento tardoantiguo a fortaleza de los reyes de Asturias (siglos VII-X).
5. Aproximación a las fortificaciones de cronología altomedieval en Cantabria.
6. 1911-2011: un siglo de excavaciones arqueológicas en los castillos medievales del País Vasco.
7. Los castillos altomedievales de Navarra (450-1000).
8. Castros altomedievales en el alto Iregua (La Rioja): el caso de El Castillo de los Monjes.
9. Un asentamiento fortificado en la tardoantigüedad: el castro de El Castillón (Santa Eulalia de Tábara, Zamora).
10. Un castrum de época visigoda en el valle Amblés: la Cabeza de Navasangil (Solosancho, Ávila).
11. El asentamiento encastillado altomedieval de la Dehesa de la Oliva (Patones, Madrid).
12. La fortaleza de Tedeja en Trespaderne y el castillo de Poza de la Sal (Burgos): variables arqueológicas para el análisis de la articulación del poder local en el tránsito de la tardoantigüedad a la Alta Edad Media en la Castilla del Ebro.
13. Hábitat fortificado y feudalismo en el reino de Castilla entre los siglos VIII al XIII.
14. ¿A modo de conclusiones… o mejor, agenda de trabajo?

jueves, 14 de marzo de 2013

Castillo de Aguilar de Campoo (Palencia)

 

El Castillo de Aguilar de Campoo (Palencia) posee una  planta trapezoidal, conservandose la mayor parte del conjunto exterior muros y torres.Se asienta sobre un peñasco situado a 970 metros de altitud. Originalmente tenía dos entradas: una en la fachada Este, de medio arco apuntado, sobre la que se hallan restos de los escudos de armas; y otra en el sector Noroeste, tapiada actualmente y en un mal estado de conservación.
Los primeros testimonios documentales sobre su existencia se datan del año 1039. Sufrió diversas reformas en torno a los siglos XII y XIV.
 

 

miércoles, 13 de marzo de 2013

Los neandertales tenían poco tiempo para relaciones sociales

Los neandertales tenían poco tiempo para relaciones sociales
 
El hombre de Neandertal tenía un cerebro de tamaño similar al del ser humano moderno que vivió en su misma época, pero su estructura cerebral dedicaba una parte mayor a la vista, en detrimento de funciones vinculadas, por ejemplo, con las relaciones sociales, según un estudio publicado este miércoles.
El hombre de Neandertal, que desapareció hace 30.000 años, apareció en Europa y Medio Oriente unos 300.000 años antes de nuestra era y llegó a coexistir con el ser humano anatómicamente moderno, el Homo Sapiens, antes de extinguirse por causas que aún hoy son debatidas.
Eiluned Pearce y Robin Dunbar, de la Universidad de Oxford, y Chris Stringer, del Museo de Historia Natural de Londres, compararon cráneos fósiles de 32 seres humanos modernos y de trece hombres de Neandertal, que datan de 27.000 a 75.000 años, principalmente de Europa y Oriente Medio. Su análisis se publicó en la versión electrónica de la revista‘Proceedings B de la Real Sociedad de Londres.
Los investigadores constataron que los cerebros de los hombres de Neandertal y los de los hombres modernos tenían aproximadamente el mismo tamaño, pero las órbitas de los hombres de Neandertal eran mayores. Por ende, sus ojos también eran mayores. También eran más corpulentos. "Esto nos hace pensar que el cerebro de los hombres de Neandertal tenía zonas más grandes dedicadas a la vista y el dominio del cuerpo", ha explicado Eiluned Pearce.
Los hombres de Neandertal probablemente tuvieran ojos más grandes porque vivían en Europa, en latitudes en las que la luz es más escasa, mientras que el Homo Sapiens surgió en África. Dado que el tamaño de ambos cerebros es similar, los hombres de Neandertal tenían menos espacio cerebral para otras funciones cognitivas, como aquellas vinculadas con el manejo de las relaciones sociales.

Consecuencias importantes

"A estas diferencias de organización del cerebro entre hombres de Neandertal y seres humanos modernos podrían haber correspondido diferencias cognitivas entre ambas especies", ha agregado Pearce. Para él, el tamaño del grupo social de un individuo está vinculado con el tamaño de zonas específicas del cerebro. Dado que el cerebro del hombre de Neandertal estaba esencialmente dedicado a la vista y el movimiento, "ello puede querer decir que tenían zonas más pequeñas del cerebro asociadas con el tratamiento de la complejidad social", ha estimado.
De ese modo, los hombres de Neandertal habrían estado "cognitivamente limitados a (formar) grupos más pequeños que los hombres modernos contemporáneos". Estas diferencias de estructura cerebral pueden haber tenido consecuencias importantes para el hombre de Neandertal. Al tener relaciones sociales menos extensas, tenía menos posibilidades de enfrentar situaciones como la escasez de recursos locales.
Las fluctuaciones demográficas también inciden más en los grupos más pequeños, por lo cual aumentan los riesgos de extinción. "En resumen, si los hombres de Neandertal tenían grupos sociales más pequeños, ello podría haberlos llevado a la extinción de múltiples maneras", ha recalcado Pearce. Para Dunbar, cabe la posibilidad de que hayan estado "más expuestos que los hombres modernos, ante los desafíos ecológicos de la era glacial".
 

Un art de l'illusion - Peintures murales romaines en Alsace (France)

Un art de l'illusion - Peintures murales romaines en Alsace
 
Les peintures murales conservées au Musée Archéologique de Strasbourg constituent la plus importante collection en ce domaine dans une région où les découvertes de fresques antiques restent relativement rares, en raison du caractère militaire dominant de cette région-frontière aux marges de l’Empire. La plupart de ces fresques a été mise au jour à Strasbourg au début du XXe siècle, à l’occasion de grands travaux urbains.
La collection du Musée Archéologique a fait l’objet durant trois ans d’une grande campagne d’étude, d’analyse et de restauration, menée avec l’aide du Ministère de la Culture (DRAC Alsace). Cette vaste opération a été confiée à l’association Pro Pictura Antiqua, établie à Soissons et spécialisée depuis de longues années dans la restauration des peintures murales antiques. Cet ambitieux programme de travail a permis de reprendre la totalité des restaurations anciennes datant du début du XXe siècle et, après étude iconographique et technique détaillée, de traiter de nombreux panneaux peints selon les normes les plus actuelles de restauration et de conservation. L’exposition est ainsi une occasion unique de restituer au grand public, tout comme aux spécialistes, le bilan complet des études scientifiques et des analyses réalisées.
Une reprise complète de la composition et de la présentation des grands décors muraux, en particulier ceux mis au jour places Kléber et Saint-Thomas, a en effet été possible grâce à de nouvelles propositions de remontages, étayées par l’étude détaillée de leur iconographie et par l’analyse des mortiers supportant la couche picturale. Une section traite ainsi des matériaux et pigments employés et aborde, de façon pédagogique, les techniques des fresquistes antiques, tout en fournissant l’occasion de mettre en perspective la vaste collection strasbourgeoise par rapport aux autres sites alsaciens qui ont livré, lors de fouilles anciennes ou récentes, des enduits peints d’époque romaine.
L’accent est mis aussi sur l’iconographie spécifique des fresques strasbourgeoises, dans une province-frontière de l’Empire, et sur les relations qu’elles entretiennent avec les thèmes de la propagande impériale romaine à travers la mise en scène des mythes fondateurs de Rome.Les nombreuses images, soigneusement organisées et codifiées, qui prennent place dans l’environnement des Romains (peintures murales, frises sculptées des temples, statues, décors de vases…) fournissent autant d’occasions d’admirer des scènes mythologiques ou de contempler des aventures édifiantes liées aux grands moments de l’histoire de Rome et donc de s’imprégner des vertus et des émotions sous-jacentes qu’elles véhiculent. Cette dimension « politique » est particulièrement sensible dans les thèmes iconographiques développés par les peintures strasbourgeoises retrouvées dans des édifices proches du camp légionnaire. Leur mise en relation avec les mythes fondateurs de l’histoire romaine et les grands thèmes de la propagande impériale ne sauraient surprendre dans un camp romain établi sur une des frontières de l’Empire. Énée, l’ancêtre mythique de la dynastie impériale, est présent à travers l’épisode de la fuite de Troie en flammes. La représentation d’Hercule et d’Hippolyte, reine des Amazones, ne peut manquer d’évoquer la victoire des légions et de la civilisation romaine sur le monde barbare. Sous l’Empire, l’image d’Hercule se confond aussi fréquemment avec celle de l’empereur et son culte prend une ampleur considérable. Tel semble bien avoir été le cas à Strasbourg.
Une petite section est consacrée, par ailleurs, à la résurgence de thèmes inspirés des fresques pompéiennes dans l’architecture et les arts décoratifs aux XVIIIe et XIXe siècles, sans oublier un clin d’œil contemporain avec les travaux récents de l’artiste mulhousien Bernard Latuner qui explore et revisite depuis de nombreuses années les thèmes et les codes chers aupeplum. Ses « Fragments » éclatés d’un monde en plein bouleversement ont trouvé une nouvelle forme d’expression à travers une série de créations récentes directement inspirées par les fresques antiques.
 
INFORMATIONS PRATIQUES
Dates :
20 avril 2012 – 31 août 2013
 

Stonehenge fue usado como cementerio desde sus orígenes (Reino Unido)

[foto de la noticia]
 
Carlos Fresneda | Londres
 
Stonehenge fue usado como cementerio desde sus orígenes, unos 3.000 años antes de Cristo, antes de que se levantaran los megalitos y se trazaran las cuatro circunferencias concéntricas que han llegado hasta nuestros días.
El equipo capitaneado por el arqueólogo Mike Parker Pearson ha arrojado nueva luz sobre los misterios que aún rodean a la construcción más enigmática de la Edad de Piedra en Amesbury (Gran Bretaña), considerada por algunas teorías como un templo religioso, como un calendario solar o como un observatorio astronómico.
El documental 'Los secretos de los esqueletos de Stonehenge', que mañana emite el Canal 4 británico, intenta viajar a los orígenes del monumento de la mano de un grupo integrado por científicos de seis universidades británicas que ha reconstruido virtualmente el primer cementerio circular, antes del traslado de las 2.000 toneladas de piedra.
El equipo de Pearson ha analizado 50.000 restos cremados pertenecientes a 63 personas, tanto hombres como mujeres y niños (e incluso un recién nacido). Hasta la fecha se creía que la mayoría de los cuerpos enterrados eran masculinos, lo que alimentó la teoría de que fueran líderes religiosos o políticos.
Pearson ha ratificado en cualquier caso esa teoría y sostiene que probablemente fueron enterrados con sus familias. El hallazgo de cuencos, cabezas de maza y otros objetos rituales confirman su pertenencia a una 'elite' de 'sacerdotes'. Se estima que durante 200 años, Stonehengue fue ni más ni menos que un cementerio circular, marcado con pequeñas piedras de granito alrededor de un foso de más de 100 metros de diámetro.
Los restos cremadados aparecieron en 63 fosas individuales en los así llamados 'agujeros de Aubrey', en la parte exterior del monumento. El arqueólogo Mike Pitts estima incluso que podría haber "cientos de cuerpos enterrados en la zona que rodea el monumento, lo que confirmaría el innegable carácter funerario del monumento, más allá de todas las otras teorías con las que se ha especulado hasta la fecha".
Stonehenge está pasando por cierto por el mayor lavado de cara de su reciente historia, con la inversión de 33 millones de euros y la construcción de un nuevo centro para visitantes de bajo impacto que pretende precisamente disminuir la presión humana sobre el frágil monumento. El plan incluye el cierre al tráfico de la carretera A344 que permitía hasta ahora que los coches circularan a menos de medio kilómetro de los megalitos.

Fuente: El País: http://www.elmundo.es/elmundo/2013/03/09/ciencia/1362866613.html

lunes, 11 de marzo de 2013

Un saqueo a plena luz

 
Todo el mundo en la comarca de Aranda de Moncayo sabía a qué se dedicaba Ricardo Granada Pérez. A los detectores de metales. A escarbar en busca de cascos, monedas, vasijas o armaduras en los numerosos yacimientos celtíberos de la zona. En Aranda (198 habitantes, Zaragoza), calles encrespadas y clima duro, no era ningún secreto. Ni en Illueca ni en Jarque, los pueblos de la zona por los que Ricardo se movía a sus anchas.
“Yo lo he visto con los detectores de metales más de una vez, pero como las autoridades no decían nada... Él lleva 30 años haciéndolo, pero lo que no sabíamos es si encontraba algo”, cuenta Miguel Galavia, electricista jubilado de 77 años, que ha ido a la huerta a por una lechuga para la ensalada. De vez en cuando le preguntaba si había hallado algo de valor: “Decía que sacaba poco y nada entero”. No conocían el tesoro que tenían bajo sus pies.
Galavia señala con el bastón uno de los lugares preferidos por Granada para sus prospecciones: el pueblo celtíbero de Arátikos. Para el profano no es nada más que un cerro de tierra roja, pero quien lo conoce no ve más que signos que delatan un pasado sugerente. “Eso es cerámica de una vasija, aquello un trozo de bronce y eso es hierro, se nota que está quemado, probablemente de cuando los romanos arrasaron la ciudad”, cuenta una persona que colaboró con la investigación y que pide el anonimato. El caso está judicializado. Por el suelo hay restos de todo tipo, pero solo el ojo experto los detecta. Dos grandes piedras clavadas en paralelo forman presumiblemente una tumba que ha sido saqueada.
La Guardia Civil apunta a que los saqueos son obra de Ricardo Granada, unos 60 años, jubilado, coleta blanca, complexión fuerte, que, según los agentes y la fiscalía, cometió durante al menos 15 años un expolio continuado, uno de los mayores y más sorprendentes que ha sufrido España y cuyas piezas acabaron en el extranjero. Lo hizo ante la desidia de las autoridades españolas, que dejaron que durante años se subastaran en Alemania y Reino Unido cascos celtíberos en excelente estado.
El pasado 13 de febrero, después de meses de investigación, la Guardia Civil entró en una de las tres viviendas de Granada, la de la calle Benedicto XIII en Illueca, en un modesto edificio de ladrillo amarillo sobre una fábrica de calzado. El botín sorprendió a los investigadores. Había “4.000 piezas arqueológicas pertenecientes a diversas culturas, especialmente del periodo celtíbero peninsular, con abundantes joyas y otras piezas propias de los enterramientos de los guerreros de la época”, según anunció la fiscalía.
Fuentes de la investigación explican la sorpresa de los agentes al ver monedas celtíberas y romanas almacenadas en medio coco, botes de puré y cajas viejas de bombones Ferrero Rocher. Sin orden ni concierto, en recipientes encima del televisor había multitud de proyectiles que los celtíberos lanzaban con hondas. Tardó en confesar, pero finalmente accedió a colaborar con la Guardia Civil y condujo a los agentes a los lugares donde había estado excavando sin permiso. La juez de La Almunia de Doña Godina le puso en libertad con cargos. El Código Penal castiga con pena de prisión de uno a tres años a quien “cause daños en un yacimiento arqueológico”.
Tras el caótico almacenaje no se escondía el trabajo de un aficionado. Granada guardaba seis detectores de metales y un georradar, la máquina que permite detectar si el subsuelo ha sido removido. El dispositivo es ideal para encontrar tumbas. Es el que utilizan los investigadores de la memoria histórica en busca de fosas.
El detenido alega que se trata de un caso de 1975. El Ayuntamiento dio el aviso en 1992 pero quedó en nada
Gloria Pérez, arqueóloga de la Universidad de Zaragoza y natural de la zona, es de las personas que mejor conoce el yacimiento de Aranda, sobre el que hizo en 2010 un trabajo. Ella recuerda que cuando iba a hacer una prospección a veces encontraba que durante la noche el lugar ya había sido excavado. Las siete hectáreas del histórico poblado de la tribu celtíbera de los Titos no tienen ningún tipo de protección: ni están valladas ni vigiladas ni siquiera señalizadas.
Lo hallado en la vivienda de Granada sorprendió principalmente por su cantidad. La arqueóloga señala que había “una panoplia muy importante, falcatas, broches de cinturón...”.
Pero entre las 4.000 piezas confiscadas a Granada destaca también una ausencia notable. No había ni cascos ni armaduras. La fiscalía señala en una nota: “La mayoría del material recuperado está formado por piezas del ajuar propio de los enterramientos de los guerreros (cerámicas, petos, fíbulas, exvotos, joyas, etcétera). [...] Se aprecia la falta del armamento que acompañaba al casco, por lo que cabe presumir que este material ha podido ser ya vendido a terceras personas”.
El valor de los cascos es enorme. Y no es fácil encontrarlos. De los varios miles de sepulturas que excavó Enrique de Aguilera y Camboa, XVII marqués de Cerralbo, a comienzos del siglo XX, en necrópolis celtibéricas como Aguilar de Anguita, Luzaga, El Atance o La Olmeda (en Guadalajara), Arcóbriga (Zaragoza) o Alpanseque (Soria), tan solo recuperó restos de tres cascos. Y todos estaban fragmentados y deformados por razones de índole ritual. Ninguno fue encontrado completo ni reluciente como los que han sido subastados a cuentagotas por Europa desde hace años por casi medio millón de euros y que presumiblemente salieron de Arátikos.
Granada se interesó públicamente por Arátikos a principios de los noventa. Según fuentes del caso, compró cuatro o cinco pequeñas parcelas por allí: terrenos casi yermos, con algunos almendros. Su actividad era pública. Granada vivía entonces con la hija del cabo de la Guardia Civil. Ofreció al Ayuntamiento de Aranda de Moncayo construir unos 50 bungalós junto al embalse de Maidevera a cambio de reconstruir el poblado celtíbero. El municipio accedió y Granada se construyó una casa de madera junto al pantano. Está desvencijada, con una pequeña piscina arriñonada. Allí deja los perros con los que suele ir a buscar trufas. Al otro lado del embalse está el barco que se trajo desde el Cantábrico y que ancló en tierra para montar un chiringuito.
En 2008, la justicia alemana solicitó al Gobierno español que reclamara los cascos. No hubo respuesta
Por los alrededores solo hay algún pastor, como Juan Pablo San Juan, que acaba de sacar a sus 800 ovejas: “Se decía que habían encontrado oro, pero no sabíamos lo que había”, cuenta antes de seguir camino con una melancólica despedida: “Esta es la vida del pastor, un día malo y otro peor”.
Cuándo salieron los cascos de Aranda es un misterio. Granada, que se ha negado a hablar para este reportaje, sí apuntó por teléfono: “Eso es un tema de antes de que usted naciera, de 1975 o 1976”. En otra breve conversación alegó: “En mi puñetera vida he entrado en un yacimiento”.
Los cascos que los expertos creen que proceden de Arátikos salieron a la luz por primera vez en 1990. El Römisch-Germanisches Zentralmuseum de Maguncia, Alemania (RGZM), uno de los centros de investigación arqueológica más importantes del mundo, avisó de que estaban en el mercado, como recuerda el doctor Michael Müller-Karpe.
En mayo de ese año el anticuario de origen español afincado en Suiza Fernando Cunillera entró en contacto con el RGZM, donde trabajaba el profesor Markus Egg, uno de los máximos especialistas en cascos antiguos. Cunillera buscaba asesoramiento sobre unas piezas de bronce excepcionales con la posibilidad de que, si el RGZM quería, podría comprarlas. Según el propio Cunillera se trataba de “un tesoro” descubierto por saqueadores en Aranda de Moncayo, la localidad donde actuaba Granada.
Cunillera dejó en depósito dos de estos cascos para que fueran examinados por los técnicos del RGZM. La oferta de compra fue desestimada por los responsables del museo que, tras fotografiarlos, presentaron una denuncia a la Interpol por considerar evidente su origen ilícito. El rico industrial austriaco Axel Guttmann acaba adquiriendo los 18 cascos.
Mientras, el expolio continuaba. Alrededor de 1992, Granada llegó incluso a meter un camión y una pala en el yacimiento para llevarse la tierra y cribarla en casa, según los vecinos. Se ve perfectamente el camino que facilita la entrada del camión y el bocado que le pegó a la montaña. Hasta que el Ayuntamiento le paró la obra y lo denunció al Gobierno de Aragón. Ese aviso, como otros, se perdió en el tiempo y la burocracia. El Ejecutivo regional envió un arqueólogo a visitar las obras, pero en el pueblo nadie volvió a saber nada de aquella alerta.
En 2008, los yelmos reaparecen en un catálogo de subastas. Siete años antes había fallecido en Berlín su propietario. Los hijos de Guttmann comenzaban a sacar la enorme colección de obras de arte antiguo reunida durante décadas. Dos cascos producidos en España entre los siglos IV y II antes de Cristo estaban en el catálogo de la subasta que Hermann Historica de Múnich tenía prevista para el mes de abril de 2008. Son piezas que han sido calificadas por autoridades en la materia, como el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Academia de la Historia Martín Almagro Gorbea, como el “conjunto de armamento más importante jamás localizado de todo el Mediterráneo occidental”.
En el texto se mencionaba que los cascos eran “calcídicos de la variante ibero céltico” y su origen “probablemente” era la provincia de Soria. Para los especialistas del RGZM no había duda de que se trataba de los mismos cascos que habían pasado por el centro 18 años antes. A tal efecto, Müller-Karpe llevó el caso al abogado del Estado de Múnich para que paralizara su subasta durante tres meses, cosa que ocurrió. La justicia alemana, además, abrió un expediente solicitando al Gobierno español que reclamara la propiedad.
Pero la petición española no llegó nunca y, ante el silencio administrativo, los cascos fueron devueltos a la sala de subastas. Los lotes que partían con un precio de 3.000 y 8.000 euros acabaron vendiéndose por 19.000 y 25.000 euros respectivamente. Un valor considerado bajo para la calidad de las piezas, pero que, y la sala no debía ignorarlo, corrían el peligro de tener que ser retornadas por sus nuevos dueños si España decidía reclamarlas.
En las dos siguientes subastas de Hermann Historica no volvieron a aparecer más piezas del lote. Pero en 2009, se ponen a la venta dos más. Uno de ellos ilustraba la portada del catálogo para la venta prevista el 22 de abril. Estaba claro que ya no había miedo a reclamaciones. Por eso, los precios de salida eran superiores: 10.000 euros para cada uno. Y el monto conseguido en el remate mucho más: 30.000 y 35.000 euros, respectivamente.
Seis meses después, en octubre de 2009, una nueva subasta puso en el mercado otras dos nuevas piezas que alcanzaron los 38.000 y los 43.000 euros. Mientras, Müller-Karpe y el RGZM seguían insistiendo y presentaban una segunda denuncia. Las subastas continúan, y en abril de 2010, dos nuevos cascos se venden en la sala de Múnich. Esta vez alcanzan una cifra récord de 77.000 euros cada uno.
Los precios de los cascos crecieron ante la falta de reclamación: hasta 77.000 euros por cada yelmo en 2010
Desde Alemania, el joven investigador leridano Raimon Graells, incorporado al RGZM ese año, envía un SOS a sus colegas españoles en busca de ayuda. Reciben el correo, entre otros, el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Alicante Alberto Lorrio y el profesor de la Universidad Autónoma de Madrid Fernando Quesada. Los dos hacen llegar el aviso alemán hasta Martín Almagro Gorbea para que, desde su atalaya de la Real Academia de la Historia, interfiera ante el Ministerio de Cultura.
Tras el informe que Almagro Gorbea mandó a Cultura, que no tuvo respuesta, en septiembre de 2011 el investigador madrileño decidió llevar el caso al Defensor del Pueblo para que investigase la no actuación del ministerio. Al poco tiempo, la Fiscalía de Medio Ambiente del Tribunal Supremo, que coordina Antonio Vercher, abrió diligencias que ahora, más de un año después, concluyeron con la detención de Granada.
La fiscalía espera que los vestigios encontrados en casa de Granada permitan demostrar que el origen es el mismo que los cascos, lo que abriría la puerta a reclamar su devolución. Los expertos también tienen que analizar si, como sospechan, los cascos han sido restaurados y con qué material. La arqueóloga Gloria Pérez explica que el bronce de los yacimientos de Aranda es de muy buena calidad, y que se podría cotejar el origen.
Ante las críticas por su inacción, el Ministerio de Cultura ha mantenido siempre la misma postura, asegura que “se ha cumplido la legalidad y esta pasa por la aportación de pruebas” sobre el origen de las piezas.
En febrero, en respuesta a una pregunta del diputado Chesús Yuste, de Chunta Aragonesista (CHA), el ministerio aseguró que “tras la petición de la Fiscalía alemana solicitó a la brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional que iniciase las acciones judiciales pertinentes, pidiendo el envío a Alemania de una comisión rogatoria para que fueran devueltos los cascos. Pero un juzgado de instrucción de Madrid determinó archivar las actuaciones al no haber pruebas suficientes”. El jueves pasado, el ministerio mantuvo que tras la detención de Granada hay “indicios”, que no “pruebas”, y asegura que “la obligación de buscarlas es de la justicia y de la Guardia Civil, no del ministerio”.
La Guardia Civil estima que en España son saqueados más de 400 yacimientos al año, el 75% con detectores
En todo caso, defienden que durante estos meses han guardado discreción. Lo mismo asegura haber hecho el Gobierno de Aragón, que convocó de urgencia a los expertos a una única reunión. La discreción se pedía para que la llamada Operación Helmet acabara dando resultados. “Si la investigación aporta por fin pruebas que permitan reabrir el caso, se solicitará una comisión rogatoria internacional”, aseguran ahora fuentes del ministerio.
La nula presión y la discreción de las autoridades españolas han posibilitado que las subastas se vayan produciendo. La última, por ahora, en octubre de 2012, hace apenas cinco meses. Esta vez fue en Christie’s, en Londres, donde se vendieron tres nuevos cascos y, a diferencia de lo que había ocurrido hasta ahora, las piezas ya no figuraban en la descripción como ibérico-calcídicos, sino directamente como griegos.
“Es una estrategia del comercio ilegal de antigüedades. Se atribuye un origen con el mínimo de precisión posible para diluir la posibilidad de precisar el verdadero origen”, explica Karpe-Müller. Los cascos se vendieron por 21.656, 27.844 y 40.147 euros, respectivamente. Un precio inferior a los anteriores, posiblemente por la menor calidad de las piezas, una especie de resto de serie.
Los expertos Graells, Lorrio y Quesada no acaban de entender la nula intervención de la Administración española que, de haber sido determinante, habría acabado con el rosario de subastas. Están convencidos de la procedencia hispana del conjunto porque están acostumbrados a trabajar con ese tipo de material. “Son unos cascos de producción exclusivamente peninsular, de los que conocemos una treintena de ejemplares y cuyas características morfológicas difieren del resto de cascos antiguos aunque están muy relacionadas o incluso derivan, en algunos casos, de formas itálicas. Son piezas únicas que hacen cambiar el discurso histórico peninsular”, aseguran.
Los tres han escrito Cascos hispano-calcídicos. Símbolos de las élites celtibéricas, un libro que está a punto de ver la luz, en el que repasan la media docena expuesta en los museos españoles y estudian, por primera vez, en la distancia, los 18 ejemplares objeto de polémica. Durante su investigación han podido reconstruir el periplo de estos cascos mediáticos, han constatado la venta de una primera pieza del lote en Londres en octubre de 1990, en la sala Phillips West Two, y han localizado ocho de ellos en sus nuevos destinos. Seis, entre ellos los dos más espectaculares, con cuernos y aletas, en el Museo de Arte Clásico de Mougins, ciudad situada al sur de Francia, y dos más, adquiridos por coleccionistas privados catalanes.
Si se puede probar que las piezas son de Aranda de Moncayo sería un plus, pero que fueron exportadas sin permiso es incontestable, de manera que la justicia debe actuar. La venta del patrimonio arqueológico español nunca ha sido legal, de este modo, nuestra impresión es que unas piezas que solo se documentan en la Península, que podemos fechar aproximadamente cuándo salieron de España, sin permiso, son a todas luces piezas exportadas ilegalmente, que deben estar accesibles al público y a la investigación”, se lamentan los arqueólogos.
El dinero movido en las subastas contrasta con la austeridad con la que vive Granada. Tiene un Nissan Patrol azul que ha conocido mejores épocas —“el tractor”, como lo define un vecino— y un Ford Escort con más de un lustro. Aunque tiene tres domicilios, últimamente vive en casa de sus suegros, una modesta vivienda en Jarque, un pueblo de 500 habitantes y dos bares situado a 13 kilómetros de Aranda. “A él no le habrán dado nada, se lo habrán quedado los intermediarios”, pronostica un vecino. En estos pueblos, el caso va a ser protagonista de las conversaciones durante años.
En España, según datos que maneja la Guardia Civil se expolian cada año unos 400 o 500 yacimientos arqueológicos, el 75% con ayuda de detectores de metales, pero probablemente son muchos más los saqueos que no se denuncian o no llegan al conocimiento de las autoridades.
La policía clasifica tres clases de perfiles criminológicos del expoliador: el ocasional, que busca objetos en sus horas de ocio; el habitual, al que podría pertenecer Granada, que busca lucrarse con la actividad; y el erudito local, que movido por su afición a la historia, se dedica a la búsqueda de objetos saltándose todas las normas vigentes. La alcaldesa de Aranda de Moncayo, la socialista Rosario Cabrera, solicitó hace unos meses la declaración de Bien de Interés Cultural para el yacimiento del municipio. “Arátikos aún tiene mucho que decirnos”, explica esta enérgica auxiliar de farmacia en el frío despacho del Ayuntamiento.
La protección no implica necesariamente que se acabe el expolio. “El problema no se soluciona poniendo un policía en cada yacimiento, sino concienciando a la gente de que el patrimonio es parte de su legado”, explica el catedrático Alberto Lorrio. Estos expertos mantienen que el saqueo, aparte de descontextualizar las piezas y ofrecerlas aisladas, acaba con toda la información que pudieran arrojar. “Los cascos subastados son un conjunto único en el Mediterráneo, pero por su número y conservación seguramente no provienen de una necrópolis, sino de algún tipo de santuario o depósito ritual, cuyo carácter desconocemos”, mantiene Lorrio.
Para los investigadores quizá se trate de ofrendas a una divinidad como resultado de uno o más acontecimientos bélicos, por lo que se trata de un conjunto ritual y votivo, quizá un trofeo militar; lo que ellos llaman spolia hostium, una práctica habitual en la antigüedad. El problema, aseguran, es que al desconocer su contexto se priva de información esencial para reconstruir la historia de las poblaciones protohistóricas de la península Ibérica.
Para Lorrio sería fundamental “que el autor del expolio proporcionara información sobre la procedencia exacta de los hallazgos, tanto de las 4.000 piezas que se le han requisado, como de los cascos, ya que estos yacimientos deben protegerse”. Según él, solo estudiándolos podremos conocer las costumbres o las creencias de estas sociedades. “Lo único importante de toda esta historia”.
La tierra guarda aún muchos secretos. En la comarca de Aranda hay 45 yacimientos conocidos, lo que prueba su importancia en el pasado. La arqueóloga Gloria Pérez explica que es un punto clave de paso entre Aragón y Castilla, cuenta con agua abundante —hay 95 fuentes, de las que nace el río Aranda— y yacimientos de metales.
En la historia de Arátikos, para bien y para mal, ya tiene un lugar destacado Ricardo Granada, el hombre que sin estudios conocidos detectó la importancia del lugar antes que las autoridades. “Tiene su cosa que ni la Universidad ni la Administración se preocupara por esto antes y sí él”, explica el alcalde de Illueca, Ignacio Herrero Asensio, del PP. En Aranda hay quien atribuye la agudeza del detenido a su origen en el pueblo vecino. El jubilado Miguel Galavia recuerda el dicho que circula por la zona: “Cuando Colón llegó a América, ya había allí uno de Illueca vendiendo mantas”.
 

lunes, 4 de marzo de 2013

Ciclo de Cine Arqueológico Museo de Zamora‏ (Zamora)

 
Los próximos jueves, 7 y 14 de marzo, el Museo de Zamora celebra por segundo año consecutivo el Ciclo de Cine Arqueológico en el Museo de Zamora. Los tres premios del FICAB 12 (Festival Internacional de Cine Arqueológico del Bidasoa) con la colaboración del Museo Romano Oiasso de Irún y del propio FICAB.
Las proyecciones tendrán lugar a las 20:00 h. en el salón de actos del museo y la entrada será gratuita hasta completar el aforo.
El primer día, 7 de marzo, se proyectarán dos documentales que desarrollan temas muy dispares como la constatación arqueológica del ritual galo de cortar las cabezas de los enemigos para exhibirlas públicamente, que mereció el primer premio del festival, seguido de un interesante trabajo de arqueología experimental orientado a la reelaboración de un perfume de época romana, premiado por su carácter científico y divulgativo:
Jueves, 7 de marzo/20:00 h.
 
Gran Premio del Festival: "Cuando los galos perdieron la cabeza"/director: David Geoffroy. 2011. Duración 13'.
 
Premio ARKEOLAN a la divulgación científica: "El perfume recuperado"/director: Luc Ronat. 2011. Duración 28'.
 
Jueves, 14 de marzo. 20.00 h.

Premio Especial del Público. "El ordenador de 2000 años de antigüedad". Mike Beckham (2012)
Os esperamos.
Museo de Zamora
Palacio del Cordón
Pza. Santa Lucía, 2
49002 Zamora
telfn. 980516150