domingo, 27 de noviembre de 2011

“«Ordenando la cabaña». Una aproximación a los espacios de habitación de la Prehistoria Reciente en la cuenca del Duero”



Alejandra Sánchez Polo (Universidad de Salamanca: “«Ordenando la cabaña». Una aproximación a los espacios de habitación de la Prehistoria Reciente en la cuenca del Duero”

j.sanpol@gmail.com

Tradicionalmente las áreas donde se desarrollaron las actividades domésticas en la Prehistoria Reciente de la cuenca del Duero han sido esquivas a los investigadores. Los espacios de habitación, las cabañas y las zonas de actividad no se documentan con facilidad en las excavaciones arqueológicas; por el contrario, es constante la aparición de retazos de suelo o de pellas de barro con improntas de ramajes en los ‘campos de hoyos’. Ahora bien, siendo tan infrecuente su localización, se propone en la presente comunicación un acercamiento a las cabañas y espacios habitacionales del valle del Duero desde una perspectiva diacrónica, poniendo especial énfasis en la Edad del Bronce. Del análisis de cómo se configuraron los espacios domésticos prehistóricos, se extraerán algunas conclusiones, que no podrán ser sino provisionales.

I Jornadas de Jóvenes Investigadores del valle del Duero (Zamora)

O sítio da Fraga dos Corvos (Maceida de Cavaleiros), Sector A: contributos para a caracteriçao da Primeira Idade do Bronze no norte de Portugal.



Elsa Luís (Universidade de Lisboa, Portugal): O sítio da Fraga dos Corvos (Maceida de Cavaleiros), Sector A: contributos para a caracteriçao da Primeira Idade do Bronze no norte de Portugal.

elsavluis@gmail.com

Conhecido desde 2003, o sítio da Fraga dos Corvos tem vindo a revelar um estimulante conjunto de dados que permitem uma primeira caracterização da ocupação da Primeira Idade do Bronze na região de Trás-os-Montes Oriental. Efectivamente, este constitui um dos poucos sítios no norte de Portugal com evidências de produção local da metalurgia de bronze, pelo que tem vindo a proporcionar importantes discussões sobre o tema.
Pretende-se aqui dar a conhecer uma síntese dos trabalhos efectuados, dando particular atenção ao conjunto cerâmico proveniente da Sondagem 2. O estudo destes materiais permitiu a caracterização tecnológica e funcional dos recipientes cerâmicos, e respectiva integração no seu contexto regional, servindo como pretexto para uma reflexão sobre as dinâmicas de povoamento. São ainda considerados aspectos de economia doméstica, lendo-os como os sustentáculos para uma emergente complexidade patente no registo funerário e iconográfico.

I Jornadas de Jóvenes Investigadores del valle del Duero (Zamora).

sábado, 26 de noviembre de 2011

Introducción al estudio del poblamiento durante la Prehistoria reciente en La Guareña (Zamora)



Raquel Portilla Casado (Universidad de Salamanca): Introducción al estudio del poblamiento durante la Prehistoria reciente en La Guareña (Zamora)

rakelita069@hotmail.com

La cuenca Sur del Duero en la Provincia de Zamora es desde hace años una de las regiones menos conocidas desde el punto de vista arqueológico, siendo este aspecto aún más acentuado cuando tratamos de buscar datos acerca de las distintas etapas protohistóricas. La mayoría de los disponibles proceden de tareas de prospección, y la escasa entidad de los derivados de excavaciones, así como su nula repercusión en las investigaciones académicas, hechos que facilitan la existencia de vacíos documentales en las síntesis regionales sobre la Protohistoria en la cuenca del Duero. Constituye mi objetivo principal intentar contrastar los datos disponibles sobre los yacimientos y materiales identificados en este rango temporal que permitan elaborar en un futuro un principio de síntesis que elimine dichos vacíos que inciden directamente en problemáticas interpretaciones tradicionales sobre las culturas protohistóricas de la cuenca del Duero debatidas durante largo tiempo.

I Jornadas de Jóvenes Investigadores del valle del Duero (Zamora)

viernes, 25 de noviembre de 2011

La pervivencia de los “usos megalíticos” en el Valle del Duero a lo largo de la Prehistoria reciente (IV-II milenio a.C.).



Cristina Tejedor Rodríguez (Becaria de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León): La pervivencia de los “usos megalíticos” en el Valle del Duero a lo largo de la Prehistoria reciente (IV-II milenio a.C.). Una aproximación al estudio en la región del Alto Douro.

tejedor.cristina@gmail.com

Uno de los rasgos definitorios del Megalitismo, junto a la universalidad del fenómeno, es su permanencia temporal, formando parte del imaginario cultural colectivo incluso en la actualidad. La mejor expresión de esta pervivencia es su uso diacrónico como lugar de inhumación durante más de tres milenios. Un estudio a amplia escala, que supere las visiones más localistas, sobre las reutilizaciones funerarias post-megalíticas como fenómeno recurrente, ofrece la posibilidad de profundizar en las complejas transformaciones de naturaleza social, económica e ideológica que se gestaron a lo largo de la Prehistoria reciente. La región del Alto Douro, unidad geográfica definida por la frontera luso/castellano-leonesa y por el propio río Duero como eje vertebrador del territorio, es un buen contexto donde, a partir del registro de los usos ”post-megalíticos”, analizar los cambios que se produjeron a lo largo del III y II milenio a. C., y el papel que jugó el propio río como un “agente social” más que las poblaciones integraron dentro de la configuración socio-económica del territorio y de sus estrategias de intercambio y comunicación.

I Jornadas de Jóvenes Investigadores del valle del Duero (Zamora).

martes, 22 de noviembre de 2011

Redescubriendo “Las Pozas” (Casaseca de las Chanas, Zamora): un nuevo recinto de fosos calcolítico.


Marcos García García (Universidad de Valladolid): Redescubriendo “Las Pozas” (Casaseca de las Chanas, Zamora): un nuevo recinto de fosos calcolítico.

mggarcia@fyl.uva.es


En las últimas décadas el conocimiento que poseemos sobre la ocupación del valle del Duero durante la Edad del Cobre ha crecido y variado enormemente gracias, sobre todo, a la creación de los inventarios provinciales, a la fiebre constructiva de principios de siglo y a las investigaciones propuestas desde el mundo académico. De estas últimas participa un proyecto de Tesis Doctoral que estudia el sector central de nuestra región y del que ha derivado una línea que pretende aclarar el papel de los llamados “recintos de fosos” calcolíticos, identificados mediante fotografía aérea en Palencia, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora.
La revolución que estas técnicas están suponiendo en el panorama prehistórico de Castilla y León tiene su máximo ejemplo en el tema que proponemos: la constatación de que “Las Pozas”, el yacimiento que en 1975 definió el horizonte precampaniforme de la Submeseta Norte, es en realidad un recinto de fosos. El presente descubrimiento viene a incrementar una lista que parece evidenciar que estas estructuras fueron más norma que excepción en el Calcolítico del valle del Duero.

I Jornadas de Jóvenes Investigadores del valle del Duero (Zamora)

domingo, 20 de noviembre de 2011

Ricos y pobres; hombres y mujeres (Zamora)


JOSÉ MARÍA SADIA

Zamora y Castilla y León no caminaron al margen de los procesos prehistóricos que se desarrollaron en el contexto de la Península Ibérica. Esta tierra no fue desdeñada ni olvidada por los primeros pobladores que optaron por una vida sedendaria, una vez que el dominio de la agricultura y de la ganadería se lo permitieron. Los asentamientos más antiguos documentados correspondían al año 800 antes de Cristo. Los datos presentados ayer en las Jornadas de Jóvenes Investigadores del valle del Duero demuestran, sin embargo, que hubo sociedades organizadas con anterioridad, y que con ellas nacieron las primeras desigualdades entre clases y entre el hombre y la mujer.
Así lo dio a conocer el arqueólogo Marcos García, quien reveló a sus colegas españoles, portugueses, italianos y austríacos el hallazgo de recintos de fosos en el yacimiento de Las Pozas, situado en Casaseca de las Chanas. Este tipo de estructuras fabricadas por el hombre consisten en «grupos de anillos concéntricos que tienen fosos de entre dos y tres metros de profundidad». Más allá de la explicación técnica, su identificación es «muy importante» porque «cambia la percepción de Castilla y León, considerada como un vacío abandonado» del resto de la península.
La investigación llevada a cabo en este yacimiento del periodo Calcolítico -anterior a la Edad del Bronce- deja el descubierto dos de estos recintos con una profundidad superior a los dos metros. El arqueólogo de la Universidad de Valladolid explica que el uso atribuido en otros países europeos a estos yacimientos va desde emplazamientos defensivos a lugares de culto solar, por su alineamiento con los solsticios.
En el caso de Castilla y León, los trabajos de investigación lograron identificar restos de cabañas en un yacimiento de Valladolid, que da testimonio de la sedentarización de la vida en el valle del Duero y «nos pone en relación con otros similares en España, Francia o Reino Unido». En cuanto a Las Pozas, Marcos García defiende que «cuando encontramos un recinto que suma cinco anillos, con más de dos metros de profundidad y cuatro metros de anchura excavados sobre arcilla -con una inversión de trabajo y de tiempo importantes- es evidente que hay una organización y una jerarquía detrás».
Pero se sabe mucho más, como demuestran los «escasos» restos arqueológicos que fueron hallados en las excavaciones de los años setenta y ochenta. Las evidencias animales prueban que aquellos lejanos pobladores tenían cabañas bovinas y la existencia de adobes da fe de la construcción de casas según el criterio de la arquitectura tradicional. «Usaban cerámicas de diferentes tamaños, algunas de ellas para almacenar productos», añade el investigador de la Universidad de Valladolid.
Y es que aquellas primeras sociedades organizadas y jerarquizadas ya propiciaron desigualdades económicas. «Cuando aparecen unidades de almacenamiento como estos hoyos o silos, hay una desigualdad social derivada de la acumulación de riqueza», revela Marcos García. Pero también las diferencias entre los hombres y las mujeres, como se deriva de un más que interesante análisis de los restos óseos. «Los análisis de dieta de los huesos que se han localizado muestran que la dentadura de las mujeres está más desgastada. Esto se debe a que tienen que consumir más cereales, mientras que la de los hombres se encuentra mejor conservada y eran más corpulentos, lo que evidencia un consumo importante de proteínas».
Dejaban la vida nómada para establecerse en primitivas habitaciones. Cultivaban la tierra y criaban animales en sus cabañas. Y ya desde entonces había ricos y pobres. Y hombres acostumbrados a comer carne frente a mujeres que tenían que lidiar únicamente con cereales.

Fuente: La Opinión de Zamora: http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2011/11/17/ricos-pobres-hombres-mujeres/559630.html

La Zamora romana según Ptolomeo (Zamora)


CARLOS GIL

La Geographia, una de las principales obras de Ptolomeo, describe la ubicación de cinco ciudades romanas en lo que hoy es la provincia de Zamora, algunas de las cuales se encuentran ya localizadas sin ningún género de dudas o con un grado alto de probabilidad, caso de Petavonium o Brigaecio, en otras falta aún una confirmación mayor, caso de Ocelo Duri en la misma capital o la cercana Albocela y en el resto sólo se conoce la zona aproximada, sin que se hayan encontrado rastros del lugar exacto, como la Sibaris de la zona del Cubo o Intercatia, que podía estar en Villalpando, Cotanes o quizá en otra localidad de Palencia o de Valladolid.
Javier Urueña Alonso, de la Universidad de Valladolid, expuso ayer su trabajo sobre «La ubicación de las poblaciones romanas de la provincia de Zamora en la Geographia de Ptolomeo» en el transcurso de las Jornadas de Arqueología de Jóvenes Investigadores de España y Portugal que se celebran en la Fundación Rei Afonso Henriques.
Lo que ha hecho el investigador es recalcular las coordenadas ofrecidas por Ptolomeo para localizar las poblaciones romanas siguiendo las grandes vías de comunicación y ha comprobado la exactitud de las mediciones con respecto a Astorga, que seguramente fue el punto que tomó como referencia. Son cinco los principales asentamientos que localiza Ptolomeo en lo que hoy sería la provincia de Zamora. En primer lugar estaría Brigeco o Brigaecio, que es la Dehesa de Morales, actualmente Fuentes de Ropel. Está en la vía 27, que nace en Asturica (Astorga) y llega a Caesar Augusta (Zaragoza), a 40 millas del punto de partida. Indiscutible es Petavonium, en Rosinos de Vidriales, donde actualmente hay una recreación del importante campamento romano.
Hay dudas con respecto a Octo Durum o Ocelo Duri «que es como aparece en el itinerario que presumiblemente estará en Zamora capital, aunque las excavaciones todavía no han constatado el núcleo romano. Sí el núcleo indígena, porque las excavaciones de la zona de la Catedral parece que permiten hablar de un asentamiento importante, pero faltan los restos romanos destacados que pudieran certificar la existencia de la ciudad».
Estaría también Arbocela o Arbocala, «que actualmente se ubica en El Viso, cerca de Toro, que es un cerro impresionante, donde estaría el yacimiento prerromano, pero el núcleo romano se intuye que estuviera en la zona de El Alba, cerquita de El Viso pero ya en la zona de llano próxima al río, donde también se ha documentado un campamento romano». Javier Urueña se decanta claramente por identificar Arbocela con El Alba: «El topónimo es muy claro y la importancia del yacimiento también».
Y la última población es Sibaris, Sabarin en Ptolomeo «que se ha intuido que pudiera estar en la zona de El Cubo, porque sabemos que estaba entre Salamanca y Ocelo Duri. Salamanca está bien ubicada y dependiendo de donde situemos Ocelo Duri podría variar la ubicación de Sibaria, pero es difícil saberlo sin más datos o una epigrafía, unos nombres que te confirmen la existencia de la ciudad. En Zamora la epigrafía es muy escasa y la referencia al lugar de procedencia escasísima. Se sabe que estaba al sur de Zamora,el yacimiento de El Cubo era importante en su momento y se destacó, pero no se ha vuelto a investigar mucho sobre esta población».
Ptolomeo describe dos etnias principales en lo que hoy sería la provincia de Zamora, separadas unas de otras por dos grandes ríos, el Esla y el Duero. Los Astures están al norte del Esla, en la zona de Brigeco, algo que también aparece confirmado en las fuentes clásicas. El resto de la provincia estaría poblada por los Vacceos, aunque «tradicionalmente se suele incluir también algo de la zona de Vetones, por influencia,. Pero en realidad las poblaciones que Ptolomeo cita que son ubicables en Zamora no llegarían nunca a la zona de los Vetones. Estos aparecen al sur del Duero en Ptolomeo, que coloca el río ya muy al sur, con lo cual estamos hablando de Vetones, según este autor, antes del Sistema Central».
Puede haber además otros asentamientos, como Compleúrica, que está en la vía de Brácara a Astúrica.Veniatia estaría en esa misma zona, quizá por Sanabria o Aliste. En Castrotorafe estaría Vico Acuario y en Bretó, Preterium. Y destaca Intercatia, siempre problemática que Ptolomeo coloca a veinte millas de Brigeco. Hasta mitad del siglo XX se pensó que estaba en Villalpando; hoy se apuesta más por Montealegre (Valladolid), Paredes de Nava (Palencia) o incluso Cotanes (Zamora, rayano con Valladolid).


Fuente: La Opinión de Zamora: http://www.laopiniondezamora.es/ultima/2011/11/18/zamora-romana-ptolomeo/559895.html

La alargada sombra de Altamira (Zamora)


JOSÉ MARÍA SADIA

Que las pinturas rupestres halladas en la provincia no sean tan antiguas y numerosas como las de Altamira o Siega Verde -ambas patrimonio de la humanidad- no justifica el manto de olvido que envuelve las manifestaciones presentes en Santa Eulalia, San Martín del Pedroso y Manzanal de Arriba. De ahí que sorprenda la iniciativa de esta última localidad, cuyo ayuntamiento ha encargado a los arqueólogos José Carlos Sastre y Manuel Vázquez la elaboración de un proyecto de puesta en valor, que ayer fue presentado en la clausura de las I Jornadas de Jóvenes Investigadores del valle del Duero.
El principal problema que presenta el arte prehistórico de la provincia es, precisamente, el abandono que hace peligrar la conservación de vestigios «muy endebles». El propio Sastre eligió la provincia para analizar en su tesina -publicada en 2006 por la Universidad de Granada- el grado de deterioro en el que se encontraba la llamada pintura esquemática. Uno de los análisis se centró en la interesante Covacha del Portillón, situada en la Sierra de la Culebra, que ahora Manzanal de Arriba quiere preservar.
Las pinturas, que son abundantes en toda la península y el sur de Francia, pertenecen a la Edad del Bronce, hace unos cuatro mil años. Representan «formas humanas y de animales, aunque también hay figuras geométricas, símbolos cuyo significado no se puede extrapolar al momento actual», explica el autor del estudio. Según su análisis, debieron de estar relacionadas «con lugares importantes para su vida», ya que aparecen en «zonas elevadas o junto a cursos de agua».
Ubicada en el entorno natural de la Culebra, esta pequeña cueva «no era una zona de hábitat», sino sólo «de refugio, para pasar un corto periodo» al abrigo de las inclemencias del tiempo. Resguardados, aprovechaban las paredes pétreas para dibujar y grabar imágenes sobre sus preocupaciones cotidianas.
El proyecto que persigue el Ayuntamiento de Manzanal de Arriba, tal y como han establecido los arqueólogos responsables, comprende el estudio y análisis de las pinturas y el entorno de la Sierra de la Culebra para «extraer la máxima información» para realizar más tarde un cerramiento respetuoso con el paraje medioambiental. Ésta es una de las actuaciones más importantes para proteger los grabados del deterioro al que están sometidos tanto por el hombre como por la propia naturaleza. De hecho, en una exploración reciente, José Carlos Sastre pudo evidenciar grabados recientes fruto del fácil acceso a la covacha.
Así, el siguiente paso sería la «realización de carteles informativos para que la gente llegue al sitio y entiendan las pinturas que se encuentran en el sitio y el entorno». A más largo plazo, el propio Manzanal de Arriba tiene en mente habilitar un centro de interpretación para «situar las pinturas en un contexto más global dentro de la península ibérica» mediante guías, audiovisuales o maquetas.
Esta aislada iniciativa no impedirá, sin embargo, que otros yacimientos de Castilla y León hayan ganado la batalla de la popularidad. Sastre opina que «el núcleo esquemático zamorano ha pasado desapercibido porque todos los estudios se se han centrado en las Batuecas (Salamanca), el Duratón (Segovia) o Valonsadero (Soria)». Es cierto que estos lugares «tienen más manifestaciones» pero «todos son importantes porque nos están ofreciendo información». Y es que todo arte rupestre tiene «una relevancia enorme» como reconoce la Ley de Patrimonio.

Santa Eulalia de Tábara, San Martín del Pedroso y la sierra de la Culebra

Tal y como han estudiado Ángel Esparza, Ramón Fábregas o Grande del Brío, las referencias de arte esquemático de la provincia se encuentran en tres emplazamientos. Los grabados del castro tardorromano de El Castillón han emergido las últimas semanas por los trabajos de excavación que se están llevando a cabo.

Fuente: La Opinión de Zamora: http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2011/11/19/alargada-sombra-altamira/560024.html

sábado, 19 de noviembre de 2011

Hallan una fíbula de bronce y una segunda línea de muralla en el castro zamorano El CastillónRAG/DICYT La última campaña de excavaciones sobre el yaci



RAG/DICYT La última campaña de excavaciones sobre el yacimiento arqueológico de El Castillón, ubicado en la provincia de Zamora y cuyos restos más antiguos pertenecen a la Edad de Hierro, ha permitido a los investigadores descubrir una segunda muralla defensiva sobre este castro, así como diferentes piezas, entre las que se encuentra una valiosa fíbula de bronce. Esta especie de broche, utilizado en la antiguedad en las prendas de vestir, es el primer objeto de este tipo que se encuentra en la Península Ibérica y se cree que procede de Europa oriental. El resultado de estas excavaciones ha sido presentado en Zamora dentro de las primeras Jornadas de Jóvenes Investigadores del Valle del Duero, que se han celebrado durante los últimos días y hasta hoy, y en las que diferentes expertos han mostrado sus estudios sobre esta zona de la Península Ibérica, encuadrados entre el Neolítico y la Antigüedad Tardía.

Los muros y las varias piezas cerámicas hallados durante esta campaña corresponden al periodo entre el siglo IV y el VI, ha detallado a DiCYT uno de los directores de las excavaciones y organizador de las jornadas, José Carlos Sastre, quien ha añadido que durante estos meses han logrado averiguar que la "estructura habitacional" sobre la que habían trabajado anteriormente se corresponde con un almacén de aproximadamente 20 centrímetros de largo y 20 de ancho.

Se sabe que este castro, ubicado en un cerro sobre el río Esla, fue habitado desde mucho antes de la romanización a través de diferentes evidencias encontradas, como unas pinturas esquemáticas documentadas en 1986. Halladas por toda la Península Ibérica y características de la Edad del Bronce, estas piezas presentan símbolos geométricos y figuras humanas y de animales, ha aseverado.

Para localizar este tipo de evidencias pretéritas los investigadores realizan en primer lugar una serie de prospecciones y, una vez obtenidas, intentan aplicar métodos de trabajo "no destructivos" del yacimiento. "Es un sistema de excavación por estratos arqueológicos. Comenzamos retirando los estratos más modernos hasta llegar a los más antiguos. Es como si viésemos un poco la historia al revés", ha aseverado.

En los cuatro años anteriores de exacavaciones realizadas en el castro de El Castillón, en Santa Eulalia de Tábara, por el Proyecto de Investigación y Difusión sobre el Patrimonio Arqueológico de la provincia de Zamora se habían encontrado tres habitaciones de una vivienda, numerosos materiales como un osculatorio de bronce que pudo ser utilizado para remover perfumes, dos cuencos, uno de ellos decorado con motivos estampillados o pinzas de bronce. En este tiempo las labores de exploración se han centrado en el área de viviendas, la zona defensiva y la metalúrgica, cuyo fruto se expone actualmente en el Museo de Zamora.

Conexiones culturales

En distintas comunicaciones de las jornadas se han puesto de manifiesto las conexiones y semejanzas entre los restos del Valle del Duero que pertenecen a la etapa entre el Neolítico y la Antigüedad Tardía y los encontrados en diferentes puntos de la Península Ibérica. "Lugares como Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha y Andalucía tienen bastantes conexiones a lo largo de la historia a través de los movimientos de los pueblos que se han producido desde el Neolítico hasta la actualidad", ha destacado.

En las diferentes sesiones de este encuentro se han expuesto conocimientos sobre las características de diferentes periodos históricos en el Valle del Duero, como el Neolítico, el Calcolítico, la Edad del Bronce, la Edad del Hierro, la época romana y la Antigüedad Tardía. Han participado investigadores de las cuatro universidades de Castilla y León, de diferentes comunidades autónomas y de Portugal.

martes, 15 de noviembre de 2011

Localizan las ciudades perdidas de Libia con satélites (Libia)

Una civilización cubierta por las arenas del Sáhara ha salido a la luz gracias a la utilización de satélites artificiales y fotos aéreas. Son los vestigios de una cultura, la de los Garamantes, que existió desde el siglo VI a. de C. al siglo VIII. Ahora, un equipo británico de la Universidad de Leicester, dirigido por David Mattingly, ha descubierto los restos de más de un centenar de granjas, aldeas y ciudades fortificadas, datadas entre el siglo I y el siglo IV después de Cristo.
El equipo de Mattingly ya ha encontrado las ruinas de un castillo construido con ladrillos de barro, con muros de hasta cuatro metros de alto, así como viviendas, cementerios, pozos y sofisticados sistemas de irrigación. Los análisis de los sedimentos, realizada a comienzos de 2011, confirmó que eran de un periodo preislámico.
Según Mattingly, que abandonó Libia durante la guerra, "es como alguien que viene a Inglaterra y que descubre repentinamente todos los castillos medievales" porque durante el régimen de Gaddafi todos estos yacimientos nunca fueron excavados. "Ahora, las imágenes de los satélites nos han descubierto que la región ocupada fue muy grande y, aunque las evidencias sugieren que el clima no ha cambiado en esos años, ese paisaje inhóspito y sin lluvias estuvo alguna vez muy densamente poblado y cultivado", explica su colega Martin Sterry, responsable de interpretar las imágenes.
Un pueblo poco conocido
Durante mucho tiempo, la única información de este pueblo fueron los textos de romanos y griegos, que son quienes pusieron el nombre a ese pueblo que vivía más allá de sus fronteras. Fue en los años 60 cuando se descubrieron en la ciudad libia de Germa, en el corazón del país, vestigios de lo que pudo ser la capital garamante, bautizada como Garama, que debió tener casi 10.000 habitantes.
Ahora, los nuevos hallazgos confirman que los Garamantes, al contrario de lo que contaron los romanos, no eran tribus bárbaras y nómadas, sino que crearon una compleja civilización, que se organizó en torno a ciudades amuralladas, en cuyos alrededores vivían como agricultores, cerca de los oasis. Mattingly mantiene que era "un estado organizado, con lengua escrita y tecnologías avanzadas para su tiempo". De hecho, asegura el investigador británico, "fueron los pioneros en los cultivos de oasis y quienes abrieron el comercio trans-sahariano, que aún continúa".
Ahora, el equipo de investigadores está a la espera de volver al lugar, en cuanto la seguridad se restaure plenamente en el país. El departamento libio de Antigüedades, que según Mattingly estuvo bajo mínimos durante el Gobierno del dictador, se ha mostrado muy interesado en la continuidad del proyecto.
Financiación europea
La financiación tampoco faltará. Estas investigaciones son financiadas por el Consejo de Investigación Europeo, que concedió a David Mattingly una subvención 'Avant Grant' de casi 2,5 millones de euros. Para Mattingly, el fin de Gaddafi "es un nuevo comienzo para el servicio de antigüedades de Libia y una ocasión para que los libios conecten con su propia historia, que durante tanto tiempo ha permanecido oculta". De hecho, la civilización de los Garamantes construyó las primeras ciudades libias que no estuvieron colonizadas por pueblos mediterráneos, como los griegos o los romanos.
"Por ello, deben ser el centro de lo que aprendan los estudiantes libios sobre su historia y herencia", concluye.

Nuevos hallazgos en El Castillón (Zamora)


IRENE GÓMEZ

La quinta campaña de excavaciones en el castro El Castillón, de Santa Eulalia de Tábara, ha sacado a la luz una segunda línea defensiva situada al suroeste del enclave donde se han realizado los sondeos, además de gran cantidad de cerámicas (algunas decoradas), vidrios, escorias o huesos de fauna que alumbran nuevos datos sobre el asentamiento del periodo tardoantiguo, situado entre los siglos IV al VI después de Cristo.
Pero sin duda el hallazgo más importante de los trabajos arqueológicos realizados este verano es una fíbula de bronce que presenta sus paralelos más próximos en la zona de Eslovaquia, Serbia y Polonia, pueblos germánicos que llegaron a la península en ese periodo tardorromano.
La fíbula tiene su interés por ser el «primer objeto de este tipo que se conoce en la península ibérica» detalló José Carlos Sastre, uno de los directores del proyecto. Es una pieza metálica que se utilizaba en la antigüedad para unir o sujetar algunas prendas.
La nueva fase de las excavaciones en Santa Eulalia de Tábara ha permitido realizar una excavación completa de la muralla y hacer una datación arqueológica exacta, entre los siglos IV y VI. «No hemos podido documentar ningún tipo de nivel arqueológico de la Edad de Hierro, que es lo que intuíamos», explicó José Carlos Sastre durante la presentación de los hallazgos, realizada ayer en Caja Rural, entidad que apoya desde el principio este proyecto cultural, con la presencia de Feliciano Ferrero (representante de la entidad bancaria) y Manuel Vázquez, uno de los técnicos del proyecto de investigación arqueológica.
Sí ha revelado más datos el segundo sector excavado, correspondiente a la zona habitacional y donde se venía trabajando desde el año 2007, y que ha permitido conocer tres nuevas habitaciones, una de ellas de gran tamaño y con un suelo enlosado. Por la estructura del espacio los arqueólogos piensan que se trata de un lugar de almacenamiento. «Hemos encontrado grandes zonas con enlosados, lo que nos da idea de que era una zona para el trabajo con animales, podría ser para despiece». Lo que se tiene claro es que es algo relacionado con la fauna a juzgar por los hallazgos de huesos de ovejas, cabras, cerdos y en menor medida, aves y roedores. Además de «bastantes cuchillos de hierro».
Además este año, y gracias a la autorización de la Junta de Castilla y León, se ha realizado un levantamiento topográfico que ha permitido configurar «un panorama exacto del poblamiento y ver que no hay una de muralla, sino dos líneas defensivas en la zona suroeste», detalló Sastre.
A parte de la muralla se han podido localizar hasta 30 estructuras de diferente tamaño y forma, lo que abre nuevas posibilidades de trabajo en el castro de El Castillón. «Plantearemos una tercera fase para continuar la investigación», apuntó Sastre.
La V campaña de excavaciones ha sido la más larga de las desarrolladas hasta la fecha. En ella han intervenido 51 voluntarios arqueólogos procedentes de las universidades de Salamanca, León, Valladolid, Burgos, Autónoma y Complutense de Madrid, Granada, la UNED, Santiago de Compostela Oviedo, Extremadura, Castilla-La Mancha, Málaga, Cantabria, Murcia, Sevilla, Coimbra (Portugal), Estrasburgo (Francia) y Travna (Eslovaquia).
A lo largo de las cinco campañas han participado más de un centenar de investigadores de 23 universidades españolas y 15 extranjeras. Este año, los niños de Santa Eulalia de Tábara y el entorno han tenido una singular participación a través de talleres y se ha realizado una exposición fotográfica sobre los trabajos.
Como en todas las campañas, el material hallado está en el laboratorio para su datación e inventario y posteriormente se depositará en el Museo Provincial de Zamora.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

El mecenas de la arqueología (Islas Baleares)

Un puñado de monedas púnicas fueron el primer paso. En aquel momento, Ibiza era casi un vergel para la numismática. Pero el creciente interés de Joan Roman Calbet por la arqueología y el acierto con el que clasificaba los hallazgos, le hicieron destinatario de las más diversas antigüedades. En unos años no sólo tuvo una de las colecciones más importantes de la isla sino que sería una pieza fundamental en la Sociedad Arqueológica Ebusitana además de un mecenas en la nueva disciplina.
Nació en Ibiza en 1849, pero pasó sus primeros años entre su isla natal, Valencia y Mallorca hasta iniciar en Madrid sus estudios universitarios. Barcelona se convertiría en su penúltimo destino, donde no sólo se licenció en Derecho en 1872 sino que comenzó a trabajar como pasante. En sólo unos años, la abogacía le llevó de regreso a Ibiza. Allí compatibilizó su profesión con la de profesor.
Poco después, la carrera política se convertiría en su principal ocupación hasta principios del nuevo siglo. Sería entonces cuando lo que había sido sólo una afición comenzó a perfilarse como un futuro profesional. La fama de su interés por la numismática y la arqueología hicieron que familiares y amigos le obsequiaran con todo tipo de antigüedades hasta reunir una de las colecciones arqueológicas más importantes de las Pitiusas.
Al mismo tiempo, en otro punto de la isla, un grupo de amigos encabezado por Arturo Pérez Cabrero, veía en esos hallazgos la oportunidad de comenzar un gran proyecto. Su objetivo era crear una sociedad que realizara excavaciones –principalmente en la necrópolis del Puig des Molins– y crear un museo. En 1903 aquellos propósitos se materializaron con la fundación de la Sociedad Arqueológica Ebusitana. Fue entonces cuando vieron en Roman Calbet un colaborador fundamental.
La nueva sociedad le solicitó su colaboración con el depósito de su colección. Roman Calbet aceptó la propuesta aunque retrasó la donación hasta 1906, el año de la publicación de la que sería su gran obra: Los nombres e importancia arqueológica de las Islas Pitiusas. «Se trata de un estudio espléndido fruto de la época y fue el trabajo más antiguo sobre arqueología en Ibiza», describe el director del Museu Arqueològic d’Eivissa, Jordi Fernández.
Con más de 300 páginas y un gran reportaje fotográfico sobre los objetos hallados, la obra promocionó Ibiza como el extraordinario asentamiento púnico que era. Además, según algunos autores, Roman Calbet fue el primero en señalar la importancia del culto a Bes en la isla y su vinculación con el topónimo de Ibiza.
Dos años antes el ibicenco, que ya no residía en la isla, se había convertido en director de la Sociedad Arqueológica Ebusitana, a la que ayudó con el depósito de materiales y también económicamente. Uno de los pasos fundamentales llegaría con el patrocinio de las campañas arqueológicas, bajo la dirección de Arturo Pérez Cabrero, tras la crisis que atravesaba la asociación. «Roman Calbet no fue exactamente un arqueólogo, pero sí el gran mecenas de las principales excavaciones de su tiempo», apunta Fernández.
En 1905 se reemprendieron las campañas, que en los años siguientes desarrollaron los primeros trabajos en la necrópolis del Puig des Molins y S’Illa Plana. En 1907, un grupo de excavadores descubrió la cueva de Es Culleram, uno de los escasos santuarios púnicos que se conservan en España. El museo de la Sociedad Arqueológica Ebusitana recibió gran parte de los objetos hallados. Hasta 1911 el Estado asumía que las piezas eran propiedad de quien financiara las excavaciones. «La institución dio a conocer la riqueza arqueológica de la isla, pero también despertó la codicia y desencadenó que muchos llegaran a Ibiza para hacer sus propias colecciones», asegura el director. Entre ellos el pintor y escritor Santiago Rusiñol.
Pronto Roman Calbet empezó a temer por la disolución de la Sociedad y que, con ella, se dispersara y perdiera todo el material recopilado. Sólo un museo podría garantizar la estabilidad de la colección y, dada la mala situación económica de la asociación, el ibicenco creyó que su creación sólo sería factible bajo tutela estatal. Pese a las reticencias de algunos socios que veían peligrar su control sobre la institución, se autorizó a ceder todos los fondos al Estado.
«Es difícil valorar si fue una buena decisión. Fue positivo, pero el Estado no cumplió sus compromisos de invertir en las excavaciones», apunta Fernández. La falta de representantes de la Sociedad en el patronato del nuevo museo, supuso un enfrentamiento con Roman Calbet hasta que fue destituido como director en 1909 con la excusa de «no residir en Ibiza». Dicen que cuando recibió la noticia sufrió un infarto que acabó con su vida de inmediato. Era enero de 1910. Sólo el nombramiento de su hijo, Carles Roman, como director del museo, puso fin a la disputa.

Cómo estudiar una momia sin desenredarla (EEUU)



En 1850, Lord Londesborough imprimió una serie de invitaciones para una exclusiva reunión social que tendría lugar en su casa, en el 144 de la calle Piccadilly. "Una momia de Tebas será desenrollada a las dos y media", podía leerse en las cuartillas, describiendo lo que sin duda sería el plato fuerte de la fiesta.
Las momias, hoy valiosas reliquias arqueológicas, no han gozado de este estatus hasta muy recientemente. En el Medievo eran trituradas y se comercializaban en forma de polvos supuestamente medicinales, para sanar hematomas o aliviar el estómago. Ya en la segunda mitad del siglo XIX, Mark Twain describía satíricamente el uso de momias "de 3.000 años de antigüedad" como combustible para locomotoras.
En la actualidad no es fácil que un museo quiera desprenderse tan fácilmente de una de sus momias, pero las últimas técnicas médicas de imagen permiten desvelar algunos de los secretos que aún guardan los cadáveres embalsamados sin necesidad de destruirlos. Y lo bueno es que esta clase de tecnología no ha parado de mejorar, según acaban de constatar los encargados de estudiar la momia de un niño egipcio en la Universidad de Illinois (EEUU).
La arqueóloga Sarah Wisserman y un equipo multidisciplinar de investigadores, compuesto por egiptólogos, un patólogo, un radiólogo y un antropólogo físico, acaban de llevar a su momia al hospital por segunda vez. La primera fue en 1990 y, gracias a los escáneres médicos, averiguaron que el cadáver pertenecía a un niño de entre siete y nueve años -aún conserva dientes de leche- y que aún mantiene íntegros sus órganos internos.
Pero en esta ocasión han logrado unos resultados mucho más precisos y una mayor definición de las imágenes, lo que es una buena noticia no sólo para los arqueólogos, sino también -y sobre todo- para el ámbito sanitario. "La tecnología de diagnóstico médico ha experimentado tremendos avances en las últimas dos décadas", señala el doctor Joseph Barkheimer, que ha dirigido la nueva tomografía computerizada realizada a la momia, en el hospital de la Fundación Carle en Urbana.
Análisis de carbono-14
"La resolución de imagen es casi 10 veces mayor de lo que era cuando escaneamos por primera vez a la momia en 1990", añade el experto. A esta prueba médica se han sumado análisis de carbono-14 de la madera que sostenía al cadáver, además de una reconstrucción tridimensional del rostro conducida desde el Centro Nacional para Niños Desaparecidos o Explotados (NCMEC) de EEUU.
No se ha podido determinar, sin embargo, si el cuerpo perteneció a un niño o a una niña. Su cadera está fracturada, las manos cubren la pelvis y no se han podido obtener muestras de ADN, por lo que no hay modo de establecer una conclusión definitiva sobre su sexo. Se sabe, en cualquier caso, que vivió en torno al año 100 de nuestra era, en tiempos de dominación romana, y en la región egipcia de Fayum.
Una lesión de gran tamaño en la nuca, que debió ser posmorten al no haber evidencias de sangrado, y la presencia de escarabajos enterradores ('Silphidae') en el cuerpo han mostrado que los embalsamadores "hicieron un trabajo miserable, o bien el cuerpo anduvo de un lado a otro antes de ser tratado", explica Wisseman. También se ha descubierto, gracias a imágenes de alta resolución que muestran los patrones de crecimiento en los huesos, que debió atravesar un periodo de desnutrición.
Tinte rojo español
No obstante, nada de esto significa que perteneciera a una clase baja. Al contrario, los análisis han identificado que las telas que viste el cuerpo poseen un tinte rojo proveniente de minas españolas, un objeto de lujo en aquel tiempo que apuntaría a una familia adinerada.
La momia llegó a EEUU en los años 20, cuando aún era legal su comercio, y formó parte de una colección privada hasta 1989, cuando llegó al Museo Spurlock, adscrito a la Universidad de Illinois. Sarah Wisseman, que también es escritora, se hizo cargo de ella desde el primer momento. Como ella misma explica, otros museos se disputaron el botín, pero la ley impedía transportar de un Estado a otro un cadáver sin que el forense certificara su muerte. Como no se podía hacer sin destruir la momia, se quedó en Spurlock.
Ahora, las modernas técnicas de imagen han permitido conocer cada vez más detalles sobre el cuerpo embalsamado. Pero no se ha determinado aún la causa de la muerte. Hará falta esperar como mínimo otra década, estiman los expertos, para que la tecnología médica avance significativamente y sea conveniente llevar de nuevo la momia al hospital. Quizás la próxima vez sea posible saber qué ocurrió con aquel niño -o niña- que habitó en Egipto hace 2.000 años y cuyo estatus económico -en teoría privilegiado- no le impedió pasar hambre. Ni sufrir después de muerto, según apuntan los investigadores, un embalsamamiento de lo más chapucero.

El culto íbero a la fecundidad (Alicante)

El mito de la vida y la muerte es una constante en todos los pueblos, y también para unos de los primeros pobladores de la Península. En la necrópolis íbera de l'Albufereta de Alicante, en el yacimiento del Tossal de Manises, se descubrieron, en una excavación de los años treinta del siglo XX, unas figurillas de terracota con rasgos helenizantes.
Del excepcional conjunto, conservado en el Museo Arqueológico de Alicante (Marq), se han seleccionado cuatro estatuillas femeninas para la exposición Imágenes de vida y muerte. La muestra, ubicada en el vestíbulo del museo, se podrá visitar hasta diciembre.
Las piezas, halladas en el interior de sepulturas de cremación del yacimiento, presentan rasgos propios de deidades nutricias con el vientre abultado e incluso con el ademán de amamantar a un niño. "Serían diosas protectoras, con atributos femeninos muy significativos", explicó ayer Manuel Olcina, arqueólogo y director técnico del Marq.
En el túmulo funerario, explorado por José Lafuente, y junto a un rico ajuar entre el que destacan cerámicas de importación y pebeteros en forma de cabeza femenina, se halló la representación de una joven embarazada con una paloma, otra figura amamantando a un niño y una tercera de pie, con un niño de corta edad al que parece acunar. Estas piezas, con rasgos helenísticos y elementos de raigambre púnica, confirman la "devoción popular y el culto a la fertilidad", aseguró Olcina, que cita, entre otras a las diosas Isis, Tanit o Deméter, "benefactoras y protectoras", agregó.
Las figuras, de época íbera, estarían relacionadas con el alumbramiento de la vida, con la fecundidad y "acompañaban a los enterramientos para conectar la vida y la muerte", según recordó Olcina.
El comisario de la exposición, Enric Verdú, admite que un cierto misterio planea sobre su origen. No está claro, todavía, si estas figuras con rasgos helenizantes las realizaron artesanos púnicos o indígenas con moldes importados, o bien llegaron ya fabricadas, como obsequio, por las rutas comerciales. No obstante, la investigación de Verdú ha permitido encontrar moldes en el yacimiento de la costa de Alicante con los que supuestamente se harían otras figuras similares. Pero los moldes de las cuatro imágenes en cuestión no se han encontrado. Su hallazgo en contextos funerarios se asocia también a la creencia en la resurrección y el más allá donde el difunto pedía la protección de la diosa.
Por su lado, el diputado de Cultura, Juan Roselló, destacó que el lugar elegido para exponer estas "joyas" es "la carta de presentación del museo". "Con esta pequeña muestra pretendemos establecer un diálogo entre las exposiciones del Marq", enfatizó.

Los satélites detectan ciudades perdidas en el desierto de Libia (Libia)

El fin del conflicto armado en Libia va a permitir a arqueólogos británicos volver al suroeste del país, de donde tuvieron que salir en febrero pasado y donde están explorando los restos de una antigua e importante civilización, la de los garamantes, todavía muy desconocida. En esta fase de la exploración, el equipo dirigido por David Mattingly dispone de nuevas imágenes aéreas y desde satélite en las que han identificado más de 100 villas fortificadas, algunas con verdaderos castillos, que datan en su mayoría de los primeros cinco siglos de nuestra era. El proyecto de investigación está siendo financiado por el Consejo Europeo de Investigación (ERC) con 2,5 millones de euros durante cinco años, y cuenta también con la colaboración de organizaciones libias e internacionales.
"Estos yacimientos han sido ignorados durante el régimen de Gadafi", explica Mattingly, de la Universidad de Leicester], que lleva desde 1997 trabajando en la zona. "Los garamantes eran muy civilizados, vivían en villas grandes fortificadas como agricultores en los oasis. Era un estado organizado con ciudades y pueblos, un lenguaje escrito y tecnologías avanzadas. Fueron pioneros en establecer oasis y abrir rutas de comercio por el Sahara. Esta civilización es clave para que los niños libios conozcan su historia".
"Las imágenes por satélite nos han permitido cubrir una gran superficie. Las pruebas indican que el clima no ha cambiado desde entonces y podemos ver que en este lugar donde nunca llueve había muchas construcciones y se cultivaba la tierra", dice Martin Sterry, de la misma universidad, que ha analizado e interpretado las imágenes.
Algunos de los nuevos restos descubiertos que ya se han estudiado directamente son de castillos cuyas paredes en ruinas se elevan más de cuatro metros, en los que se pueden identificar viviendas y cementerios, además de pozos y sistemas de riego subterráneos a su alrededor. Además hay una rica variedad de pinturas rupestres en toda la zona.
Desde la invasión italiana de Libia, en los años treinta del pasado siglo, se están estudiando intemitentemente los restos en esta zona remota del país, alrededor de la antigua ciudad de Garaman (ahora Germa), pero solo en los últimos añosse ha podido calibrar la gran importancia de las ruinas y empezar a reconstruir el estilo de vida y la cultura de esta civilización perdida, mucho más avanzada y significativa en la historia de lo que las fuentes clásicas indicaban.

martes, 8 de noviembre de 2011

Los caballos realistas del arte rupestre en el Paleolítico (Francia)

Durante mucho tiempo se ha especulado que algunas de las pinturas prehistóricas, especialmente las de caballos de colores poco habituales, son prueba de la capacidad simbólica de aquellos primeros humanos modernos. Ahora, un estudio realizado con ADN antiguo ha puesto de manifiesto que estos caballos existieron realmente, y por tanto los habitantes de estas cuevas se limitaron a retratar lo que veían a su alrededor.
El equipo, dirigido por Melanie Pruvost, del Instituto Leibniz para la Investigación de la Vida Salvaje (Alemania), publica en esta semana en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS) que todas las variaciones en el pelaje de los equinos predomésticos que se ven en las pinturas de las cuevas paleolíticas existieron, incluido el caballo con manchas de leopardo.
Hasta ahora, otros estudios genéticos habían probado que en aquella época había caballos color canela y negros, pero no con manchas, por lo que algunos arqueólogos atribuían pinturas en las que éstos aparecen a creaciones simbólicas. Así se explicaba el caso de los caballos con manchas negras de las cuevas de Pech-Merle, en Francia, de hace unos de 25.000 años, similares a los modernos 'caballos leopardo'.
Los investigadores, entre los que está Arturo Morales-Muñiz, de la Universidad Autónoma de Madrid, analizaron el ADN rescatado de fósiles de caballos, de hace 35.000 años, encontrados en Siberia, Europa del este y en la Península Ibérica, en total en 15 yacimientos diferentes.
Cuatro de las muestras del Pleistoceno y dos de la Edad del Cobre compartían un gen asociado a las manchas del leopardo, una evidencia de que los caballos con manchas existían entonces. Otros 18 caballos eran marrones y siete negros, una muestra completa del catálogo que fue retratado en las cavernas.

Manchas en la piel

"Nuestros resultados sugieren que, por lo menos para los caballos salvajes, las pinturas de cuevas paleolíticas, incluyendo las pinturas notables de caballos manchados, se basaron en el aspecto de la vida real de animales", confirma el profesor Michi Hofreiter, otro de los autores, de la Universidad de York. "La conclusión es que las pinturas son reflexiones sobre lo que los seres humanos de entonces veían en su entorno", añade.
Para Pruvost se trata de los primeros pasos en la aplicación de las herramientas genéticas en estudios sobre la vida en el pasado, incluso en temas tan dispares como el arte.
No se sabe con exactitud cuantos yacimientos paleolíticos contienen pinturas de animales, pues de algunas imágenes aún se discute su especie, pero sí que al menos hay 40 enclaves en la región de Dordogne-Périgord (Francia) y en la cornisa Cantábrica española. En casi todos ellos hay caballos.
La motivación que llevó a los artistas a retratar estos animales está todavía en discusión. Las pinturas de Pech-Merle particularmente han generado mucha discusión. "La gente dibujó lo que vio, y eso nos da mayor confianza en la comprensión de las pinturas paleolíticas de otras especies como si fueran ilustraciones", señala Pruvost.
Hoy la variación del caballo manchado sigue siendo popular, con razas como Knabstrupper, Appaloosa y Noriker. El hecho de que cuatro de cada 10 caballos europeos en el Pleistonceo fueran de este genotipo nos dice que no era raro, aunque el más común, como ahora, sí era el de color marrón, que también es el más habitual en las pinturas rupestres.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

“Ordo Zoelarum”: Arqueologia e Identidade Transmontana no Museu Abade de Baçal (Portugal)


Foi inaugurada no dia 17 de Junho, no Museu do Abade de Baçal, a exposição “Ordo Zoelarum” : Arqueologia e Identidade Transmontana.
A iniciativa pretende transmitir ao público o interesse arqueológico da região, os estudos e prospecções do território que aqui têm vindo a ser realizadas, associam-se à relevância da colecção Epigráfica do Museu do Abade de Baçal, resultando pertinente e oportuna a concretização de uma exposição temporária que transmita a riqueza cultural e patrimonial da região neste domínio.
A exposição terá uma forte componente material, documental e lúdica, onde se associa o objecto museológico e sua devida contextualização a um vasto programa educativo, diverso e dinâmico, de assinalada abrangência quer ao nível dos públicos que pretende atingir quer ao nível das aptidões que visa estimular.
Esta temática proporcionará um forte envolvimento da comunidade local e afirmar-se-á com bastante peso na dinamização do património local e regional da instituição e como dinamizador de novos públicos, permitindo, um roteiro territorial da epigrafia Luso-Romana em Trás-os-Montes.
Tem como destinatários o público em geral e a comunidade local.
Esta exposição, que traz pela primeira vez à região peças de extraordinário valor histórico é comissariada por Armando Coelho, professor da Faculdade de Letras da Universidade do Porto, sendo financiada pelo QREN.
A exposição “Ordo Zoelarum” : Arqueologia e Identidade Transmontana, estará patente no Museu do Abade Baçal de 17 de Junho a 30 de Dezembro.

Fuente: Notícias do Nordeste: http://noticiasdonordesteultimas.blogspot.com/2011/06/ordo-zoelarum-arqueologia-e-identidade.html

martes, 1 de noviembre de 2011

Mamoa de Lamas (Portugal)




Monumento megalítico de tipo funerário ainda protegido pelas terras da mamoa, datado do Neolítico. Dada a importância e a raridade deste tipo de monumentos nesta zona, a Mamoa de Lamas foi objecto de escavações arqueológicas que nos permitiram conhecer a sua arquitectura e posteriormente proceder à sua reconstituição.
Descoberto em Fevereiro de 1993, foi alvo de escavação arqueológica, sob a responsabilidade científica do Dr. Eduardo Jorge L. Silva, da Universidade Portucalense.
Do ponto de vista cronológico, este monumento se situa-se no período Neolítico, podendo apontar-se-lhe uma cronologia de cerca de 3000 anos antes de Cristo.
Trata-se do único monumento megalítico deste tipo conhecido e estudado nos arredores de Braga. O monumento em si mesmo representa uma mais valia para a arqueologia local, não só pela sua tipologia, como pelo espólio que dele proveio e que é do maior interesse em termos científicos e didácticos.
O espólio recolhido é de grande interesse, caracterizando-se pela sua abundância, qualidade e raridade, com destaque para os materiais líticos, onde predominaram as pontas de seta e alguns micrólitos. O monumento possuía alguns esteios pintados, mas, por razões que se prendem com a sua preservação, os mesmos foram retirados e devidamente tratados para que não se percam os vestígios da pintura.
Este monumento possuiria uma mamoa de médias dimensões, cobrindo um dólmen com corredor, de cuja estrutura restaram três lajes in situ, encontrando-se as outras espalhadas sobre as terras da mamoa.
Na sequência da investigação realizada na Mamoa de Lamas, este monumento foi preservado e valorizado, assim como foi instalado, na Sede da Junta de Freguesia, um pequeno Núcleo Museológico.


Rua da Mamoa
Lugar do Assento
LAMAS
a cerca de 7 Km da cidade de Braga, pela Estrada Nacional 309 (Braga-Famalicão)

Livre acesso ao Monumento

Rua da Mamoa
Lugar do Assento
LAMAS
a cerca de 7 Km da cidade de Braga, pela Estrada Nacional 309 (Braga-Famalicão)

Livre acesso ao Monumento

Fuente: http://mdds.imc-ip.pt/pt-PT/sitiosarqueologicos/ContentDetail.aspx?id=141

Pompeya se hace añicos (Italia)


No ha pasado un año del derrumbe de la Casa de los Gladiadores de Pompeya y la historia de esta ciudad romana sepultada por las cenizas del Vesubio en el año 79 d.C. se vuelve a repetir. Han bastado las primeras lluvias torrenciales del otoño. El viernes de la semana pasada, parte de un muro de la zona norte en las inmediaciones de la Porta di Nola se precipitó, dejando tres metros cúbicos de escombros Patrimonio de la Humanidad. El martes, cuando aún resonaban los clásicos lamentos y promesas de la política, otros dos muros, esta vez de contención, mucho más modernos, se venían abajo.
La cosa no terminó ahí y dos días más tarde volvieron a saltar las alarmas. El departamento de cultura del sindicato UIL denunciaba la caída de otra pared en la Casa de Diomede, en via Consular, una de las más importantes y visitadas. El Ministerio de Cultura, aterrorizado por lo que se le venía encima, se apresuró a negar los hechos tras la inspección de los carabineros. Pero no es que el desprendimiento no existiera. Estaba allí, aunque se trataba de una fuente de la que ni siquiera se tenía constancia de que se hubiera caído porque estaba en una zona precintada, como la mayor parte de las ruinas, a la espera de ser reparada.
¿Cómo se ha llegado a esta situación? Pompeya es la señal más nítida de lo que piensa de la cultura el Gobierno de Silvio Berlusconi. Los constantes recortes y ajustes del ministro de Economía, Giulio Tremonti, han rebajado la inversión en 1.500 millones de euros al año, lo que representa un 0,20% del Producto Interior Bruto. En los últimos diez años, de los que Il Cavaliere ha gobernado en siete, se han reducido en un 32,5% las ayudas al sector. Algo que, si se tiene en cuenta que Italia acoge un 5% del patrimonio mundial supervisado por la Unesco, sólo se puede calificar de despropósito.
No es casualidad que en el apartado dedicado a las excavaciones de la web de la Superintendencia Arqueológica de Pompeya sólo se recojan los trabajos realizados hasta 1997 y se lea un lacónico: "En estos últimos decenios, la actividad de excavación se ha reducido progresivamente para concentrar los pocos recursos disponibles en la restauración y manutención de los edificios ya descubiertos".
El presidente de la República, Giorgio Napolitano, lo llamó de una manera más clara en noviembre del año pasado tras el derrumbe de la Casa de Gladiadores, área de reposo y arsenal de armas de los jóvenes aprendices de guerrero, que databa del 62 d.C.: "Es una vergüenza intolerable", dijo. "No encontraremos la senda de la recuperación económica mortificando el recurso más rico de Italia: nuestra cultura", añadió.
A juzgar por cómo se han desarrollado los acontecimientos, las demandas de Napolitano cayeron en saco roto. En julio, los mercados comenzaron a desconfiar de los títulos de Estado italianos y el Gobierno preparó en menos de 15 días un plan de ajustes de 96.000 millones de euros que no sirvió de nada, porque en septiembre tuvo que llegar el segundo tijeretazo: otros 54.000 millones en los que si bien no se especificaba tajo alguno a la cultura, el golpe estaba escondido en la reducción del presupuesto a los entes locales.
Según, Roberto Grossi, presidente de Federculture, institución que se encarga de la promoción del turismo, el deporte y el tiempo libre en Italia, "los recortes implican que a partir de 2012, los ayuntamientos se vean obligados a ahorrarse 7.200 millones al año en cultura".
Cinco solitarios arqueólogos
Pompeya recibe 2,5 millones de visitantes cada año y hace una caja de 20 millones de euros. Sin embargo, cuenta con un solo responsable de los restos y cinco arqueólogos para 44 hectáreas que, visto su estado de deterioro, es imposible gestionar.
Hasta el momento, sólo ha habido un daño colateral políticamente hablando. En diciembre del año pasado, el entonces ministro de Cultura, Sandro Bondi, superó una moción de censura, pero poco después se vio obligado a dimitir por las constantes presiones de la oposición.
Como Italia no reaccionaba, la Unesco se presentó en Pompeya para revisar el estado de las ruinas y la Comisión Europea decidió intervenir, asegurando al Gobierno Berlusconi una jugosa cifra de dinero si presentaba un proyecto de restauración convincente. "Daremos a Pompeya el esplendor que merece", dijo en abril Johannes Hahn, comisario de Asuntos Regionales de la UE.
El nuevo ministro, Giancarlo Galan, vio la luz y anunció días después un plan milagroso de rescate. Pero algo ha debido fallar porque hasta el miércoles pasado, entre inundaciones y derrumbes, Hahn no regresó a Italia para concretar la inversión. En total serán 105 millones de euros a priori escrupulosamente controlados por la UE que servirán "desde enero de 2012 para realizar un control diario de supervisión y reparación, que es lo que más necesita el sitio", dijo Galan.
¿Llegará el dinero? La polémica continúa, porque Pompeya está en Nápoles, cuna de la Camorra, y la Fiscalía ha abierto una investigación después de que el subsecretario de Cultura, Riccardo Villari, asegurara que "hay señales de que la criminalidad organizada está interesada".

Fuente: Público: http://www.publico.es/culturas/404117/pompeya-se-hace-anicos