viernes, 26 de marzo de 2010

VILLABUENA DEL PUENTE (ZAMORA)


El campaniforme Ciempozuelos tiene su máxima expresión dentro de la provincia de Zamora en la localidad de Villabuena del Puente. En el conocido como pago de La Peña se descubrió un importante conjunto de elementos relacionados con la Cultura del Vaso Campaniforme, cultura situada dentro del Calcolítico. Este Campaniforme zamorano esta emparentado con el Campaniforme Ciempozuelos, descubierto por primera vez en la localidad madrileña de Ciempozuelos, y que le da su nombre al Campaniforme aparecido en la zona central de la Península Ibérica, por poseer las mismas carácteristicas.
Entre este lote de conjuntos se recuperó el típico conjunto de cerámicas campaniformes compuesto por un vaso, una cazuela y un cuenco, además de otros elementos, como un puñal de lengüeta, un brazal de arquero, una cuenta de collar, etc.
Este yacimiento fue estudiado por el Profesor Maluquer de Motes.
Estas cerámicas se encontraban decoradas profusamente con motivos geométricos, generalmente, rellenos por pastas blanquecinas.
Actualmente es posible ver estos materiales en el Museo de Zamora.

miércoles, 24 de marzo de 2010

MORÓN DE LA FRONTERA (SEVILLA)


El famoso ídolo cilíndrico aparecido en la localidad sevilla de Morón de la Frontera, corresponde a un periodo Calcolítico (3000-2100 a.C.). Posee una altura de 14,5 cm. Esta esculpido en mármol. Presenta decoración incisa, representando un rostro con ojos en hueco, cejas y cuatro líneas de tatuaje facial, que se prolongan en la parte posterior. Se corresponde con un tipo propio de la Península Ibérica, cuya característica más común es su forma cilíndrica. Pueden ser lisos o presentar una llamativa decoración, en forma de representación esquemática del rostro humano, como la de este ejemplar o la de los no menos espectaculares de Valencina y El Coronil, también en este Museo. En estos ídolos cilíndricos decorados son frecuentes los llamados "ojos soles"; representación de los ojos como pequeños discos solares de largos rayos, que también podemos encontrar en los llamados ídolos placa del mismo período o en la cerámica con decoración simbólica de la contemporánea "cultura de Los Millares", radicada en el sureste de la Península Ibérica. Igualmente los vemos en una fina lámina de oro que se exhibe en la Sala de los Tesoros y que fue hallada en un "tholos" -monumento funerario- de la necrópolis de Las Canteras (Alcalá de Guadaira). Estas manifestaciones artísticas se relacionan con el ámbito de lo ideológico y lo espiritual, aunque no se puede precisar mucho más sobre su funcionalidad.

Fuente: Museo Arqueológico de Sevilla: http://www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/MASE/?lng=es

lunes, 22 de marzo de 2010

CASTELO DOS MOUROS (SINTRA, PORTUGAL)


Cercano a la localidad de Sintra (Portugal) se ubica el conocido como Castelo dos Mouros. El origen de este castelo se remonta a época islámica, entre los siglos VIII y IX d.C.
Este conjunto fue testigo de diferentes actividades militares, hasta su definitiva conquista por el Rei Afonso Henriques en el año 1147.
El hijo de Afonso Henriques, Sancho I, dotaría a este castillo de unas defensas aún mucho mayores.
De todo este conjunto sobresalen sus magnificas murallas, de las cuales se conserva actualmente una importante parte. Estas murallas se encontraban dotadas de numerosas torres circulares y rectangulares, además poderosas almenas.
Este castelo cuenta con un aljibe de época islámica.
También en este castelo se encuentra una capilla románica, dedicada a San Pedro, de época de Afonso Henriques, en la que diversas excavaciones llevadas a cabo en este lugar encontraron una necrópolis medieval.
El Castelo dos Mouros fue declarado Monumento Nacional en 1910. Sin embargo, las actuaciones sobre este monumento no se iniciarían hasta 1939, con la reconstrucción de algunas de sus murallas. Entre 1986 y 1992 se han llevado a cabo diversas tareas de limpieza, acondicionamiento y reconstrucción de diversas zona de este conjunto arqueológico.
El Castelo dos Mouros es visitable en la actualidad y fue nombrado, junto con la ciudad de Sintra, parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

jueves, 18 de marzo de 2010

VILLALPANDO (ZAMORA)



La localidad zamorana de Villalpando situado en la zona Noroeste de la provincia de Zamora, en la comarca de la Tierra de Campos, cuenta con un importante patrimonio cultural y arqueológico.
Los inicios del poblamiento en esta zona siempre se han asociado con la presencia de un poblado vacceo que se ha intentado asimilar a la famosa ciudad de Intercatia, lo que actualmente las investigaciones no apoyan, y los datos arqueológicos existentes tampoco pueden confirmar.
Lo que si es cierto es la presencia de otros asentamientos vacceos en la inmediaciones de Villalpando.
La primera referencia histórica a la localidad de Villalpando procede del siglo X, en la cual se la denomina como Alpando, de la que derivara la villa de Alpando.
La época de mayor esplendor de Villalpando sera con el reinado de Fernando II, con la construcción de una imponente muralla, que defendería a la ciudad en las guerra entre los Reinos de León y Castilla.
Entre los restos que actualmente nos encontramos en Villalpando sobresale la conocida como Puerta de San Andrés (autentico emblema de Villalpando), denominada coloquialmente como Puerta Villa. Pertenece a dos épocas distintas: la parte interior es del siglo XII, y la parte exterior del año 1510. El frontal exterior se encuentra decorado por cuatro escudos , los dos superiores pertenecen a San Francisco y al Caballero del Santo Sepulcro; los dos inferiores son los escudos forjados de la villa, en medio de ellos hay una hornacina donde, antiguamente, se depositaba una imagen de San Andrés. El 3 de junio de 1931 fue declarada Monumento Nacional.
El otro conjunto del que solamente se conservan algunas ruinas en la actualidad es el Castillo de los Velasco, palacio de los Condestables de Castilla, data del siglo XII. Los dos primeros Condestables de la casa de Velasco habitaron el antiguo palacio gótico. En el siglo XV fue incendiado por los Comuneros, y sobre sus ruinas el Condestable don Iñigo I levantó otro palacio. En el siglo XVI fue reformado.

domingo, 14 de marzo de 2010

BARRANC DE BENIALÍ (ALICANTE)


El conocido como Barranc de Benialí (Vall de Gallinera, Alicante) posee un nutrido grupo de de representaciones rupestres de Arte Levantino, Arte Macroesquemático y Arte Esquemático.
El Arte Macroesquemático es una manifestación exclusiva de la zona Levantina de la Península Ibérica, encontrándose subexpuesto en el Barranc de Benialí al Arte Levantino, situando cronlógicamente, al Arte Macroesquemático como anterior al Arte Levantino.
El Arte Levantino, que nos encontramos representado en el Barranc de Benialí se situa cronológicamente a partir de momento avanzados del V mileno a.C.
La ultima manifestación artística que se produjo en el Barranc de Benialí fue la del Arte Esquemático, una tendencia artísticas que se extendió por toda la Península Ibérica y el sur de Francia desde el Calcolítico hasta la Edad del Hierro. Este grupo de pinturas esquemáticas es de las que nos encontramos con un mayor número en los diferentes abrigos del Barranc de Benialí
Entre los motivos aquí representados nos encontramos con cápridos, soliformes formados por un circuliforme rodeado, a su vez, de trazos perpendiculares a su borde externo, ramiformes, zig - zags, etc.

viernes, 12 de marzo de 2010

PECH MERLE (FRANCIA)


La famosa cueva de Pech Merle (Cabrerets, Francia), es uno de los mayores santuarios del Arte parietal paleolítico de todo el mundo, situado en la región de Midi-Pyrénées, en la confluencia de los ríos Lot y Célé. Esta cueva fue descubierta en el año 1922, por A. David y H. Dutertre, y abierta por primera vez al público en 1926. Forma un complicado recorrido de dos kilómetros de longitud.
La datación de las pinturas plasmadas en esta cueva irían desde un periodo Gravetiense (25.000 B.P.) hasta el periodo Magdaleniense (16.000 B.P.).
Entre los numerosos motivos que nos encontramos representados en esta cueva nos encontramos 21 mamuts, 12 bisontes, 7 caballos, 6 uros, 6 cérvidos, 2 cápridos, 1 oso, 1 felino y 3 animales fantásticos. Hay, además, 12 figuras humanas -cuatro realistas y ocho muy esquemáticas-, y unos cuantos paneles de "macaroni".
Igualmente se han podido conservar huellas impresas de niños preservadas en la arcilla de esta cueva.
Gracias a diversos análisis del arqueológo francés Dr. Michel Lorblanchet se ha podido llegar a deducir que algunas de las pinturas aquí representadas se habían realizado mediante la técnica de la expectoración.
Junto a la cueva de Pech Merle se sitúa el Museo Amédée - Lemozi, que nos ofrece una visión de la prehistoria en la región de Quercy, además de una interpretación de las pinturas de Pech Merle.

Para más información: http://www.quercy.net/pechmerle/english/introduction.html

Bibliografía: Lemozi, A.: "La grotte-temple du Pech-Merle: un nouveau sanctuaire préhistorique". París, 1929.

miércoles, 10 de marzo de 2010

EL ALBA, EN VILLALAZÁN, FUE UNA CIUDAD MEDIA ROMANA (ZAMORA)


«El Alba», en Villalazán, fue una ciudad media romana

El arqueólogo Jesús Liz aboga por la puesta en valor de los restos

C. G. «El Alba», en el término municipal de Villalazán, fue una ciudad romana «de tipo medio, de una importancia similar a otras más conocidas, como Lancia, en León», que nació hacia el siglo I antes de Cristo, en la época del emperador Augusto y alcanzó su máximo esplendor en los siglos I al IV hasta su declive en el siglo V. Jesús Liz Guiral, catedrático de Arqueología de la Universidad de Salamanca, presentó ayer en el Museo Provincial de Zamora los resultados de las últimas prospecciones realizadas en la zona, dentro del ciclo de conferencias sobre «La arqueología romana en la provincia de Zamora». Aunque es difícil el cálculo de la población que pudo tener esta ciudad, las estimaciones indican que posiblemente fueran entre cinco y siete mil personas. Los estudios realizados consistieron en un detallado análisis aéreo de la zona, que detectó un área de casi 40 hectáreas en las que han aparecido restos de varios asentamientos. «En apenas una línea de dos kilómetros hay tres núcleos, uno indígena, de la Edad del Hierro, otro que parece un campamento romano sin terminar, y luego la ciudad».
En la prospección sobre el terreno se consiguieron materiales y las características del poblamiento de la ciudad. «De las excavaciones de los años 80 se conocen unas termas pequeñitas. Lo que se ve es una estancia que posiblemente sea el vestuario, otra que es la piscina de agua fría y unas letrinas, además de una habitación cuyo uso de desconoce». Las termas son el único edificio descubierto, aunque «como era una ciudad de cierto porte debía tener su pequeña plaza, el foro, un templo, lo habitual». Es un yacimiento conocido desde muy antiguo, y de hecho el Museo Provincial tiene muchos materiales de esta zona, «de excavaciones muy antiguas y sin embargo es un yacimiento desconocido, porque su importancia es comparable a otras ciudades pequeñas de la meseta cuyos nombres nos suenan más. Es una ciudad que llegó a alcanzar una cierta categoría dentro del mundo romano».
«El Alba» está «dentro de una vía de comunicación, porque hay un miliario. Está en el eje del Duero y está dentro de lo que se conoce por la "Vía de la Plata", estaría por uno de los ramales que pasa por aquí y que iría por un lado, al norte, a Astorga y probablemente estaría en la vía que va de Mérida a Caesar Augusta (Zaragoza)». Esta vía es conocida, y citada con las ciudades que hay entre ellas, entre la que se encuentra esta de «El Alba». Es una «zona de paso, con economía agrícola y ganadera».
El experto cree que «habría que excavar más, porque es una ciudad que tiene importancia y aprenderíamos muchas cosas. El problema es que siempre para la arqueología hay poco dinero y ahora en crisis, menos. En Castilla y León tenemos mucho patrimonio que atender, pero pocos habitantes para pagar impuestos».
Existe un proyecto para la puesta en valor del yacimiento, con información sobre el mismo, que podría posibilitar que el gran público conociera más de este asentamiento.

Fuente: La Opinión de Zamora: http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2010/03/10/alba-villalazan-ciudad-media-romana/421696.html

martes, 9 de marzo de 2010

LOS CABALLEROS PARDOS EN LA SALAMANCA MEDIEVAL DEL SIGLO XII


Los caballeros pardos en la Salamanca medieval del siglo XII
José Luis Sánchez Iglesias. Historia Medieval. Curso «Historia de Salamanca»

Desde que las milicias salmantinas se habían apoderado de Ciudad Rodrigo, allá por el año de Nuestro Señor de 1136 de la Era Cristiana, y habían participado en la efímera conquista del castillo de Albalat, fortaleza situada en un paso vadeable del río Tajo, y en el asedio de la ciudad de Coria, la pujanza militar de los caballeros salmantinos y sus milicias había ido en aumento. Sus correrías y hazañas por las tierras situadas al sur de la Extremadura del Duero, en tierras musulmanas, junto a sus hermanos abulenses y segovianos, corrían de boca en boca asombrando a sus contemporáneos. Un incansable viajero de aquellos tiempos, Al Idrisi, príncipe de la dinastía Hammudi, que había nacido en Ceuta y realizado estudios en Córdoba, decía en su Geografía de España, refiriéndose a los habitantes de Salamanca, Ávila y Segovia, que eran jinetes vigorosos, muy numerosos y bien organizados. Que vivían todos ellos en la caballería del Señor de Toledo, que poseían grandes pastos y yeguadas, y se distinguían en la guerra como valientes, emprendedores y sufridos. Los textos de la época los llaman "serranos" y "caballeros pardos", quizás porque vestían un ropón pardo, y también "fronteros" y "caballeros villanos".

Estos mismos textos decían que los fronterizos, que habitaban un amplio territorio comprendido entre el Duero y el Sistema Central -la Extremadura del Duero para los cristianos, Al-Sarrasin para los musulmanes- formaban grupos de mil, dos mil, cinco mil o incluso diez mil caballeros, y se adentraban en tierras de dominio musulmán, devastando toda la región y apresando muchos cautivos, tanto hombres como niños y mujeres, y abundante oro y plata, así como caballos, toros, mulos y vacas. La exageración era evidente como solía ocurrir con los textos de la época, pero ponía de manifiesto el tipo de actividad que dominaba todo el territorio y el modo de vida de sus gentes, así como el engrandecimiento e importancia que adquieren la ciudad de Salamanca y sus caballeros.

No es por tanto extraño que Alfonso VII escogiera Salamanca como cuartel para sus huestes en la incursión realizada contra Coria, que tras varios intentos fallidos acabaría cayendo en manos cristianas, lo que trajo consigo la perdida del castillo de Albalat, que durante años fue el punto más avanzado del dominio andalusí, y punto de partida de las aceifas de los musulmanes sobre territorio salmantino. Tampoco resulta extraño que los salmantinos, junto a los abulenses, lo arrasaran.



jueves, 4 de marzo de 2010

DE ARQUEOLOGÍA ROMANA EN LA PROVINCIA DE ZAMORA


Durante el mes de marzo se llevaran a cabo una serie de conferencias en el Museo de Zamora sobre la arqueología romana en la provincia de Zamora. Durante estas conferencias diferentes especialistas charlaran sobre diferentes yacimientos romanos de Zamora, como El Alba (Villalazán), el Teso de la Mora (Molacillos), Pino del Oro o la Villa romana de Camarzana de Tera.

Martes 9 de marzo. 20.15 h.
El yacimiento de "El Alba", Villalazán: nuevos datos a partir de las últimas prospecciones arqueológicas.
Jesús Liz Giral (Universidad de Salamanca).

Miércoles 10 de marzo. 20.15 h.
El "Teso de la Mora", Molacillos, y sus cisternas altoimperiales.
Arturo Balado Pachón y Ana Belén Martínez García (Unoveinte S.L.)

Martes 16 de marzo. 20.15 h.
La zona minera de Pino del Oro. Campañas arqueológicas 2008 - 2009.
Javier Sánchez Palencia, Alejandro Beltrán y Damián Romero. (Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC).

Miércoles 17 de marzo. 20.15 h.
La villa romana de Camarzana de Tera: mosaicos y contexto construido.
Gregorio J. Marcos Contreras (Strato S.L.).

Lugar: Museo de Zamora. Plaza de Santa Lucía.

miércoles, 3 de marzo de 2010

KOSTENKI (UCRANIA)


Cerca de la localidad de Kostenki (Ucrania), se han venido localizando numerosos restos arqueológicos, principalmente pertenecientes al Paleolítico Superior. Entre estos numerosos restos destaco la presencia de un importante grupo de pequeñas Venus, realizadas sobre hueso. De este grupo sobresale una pieza (imagen superior), con marcados rasgos anatómicos, como la cabeza, abultados pechos y nalgas, y una marcado cabello. Alrededor del cuello y de la parte superior del tronco presenta una decoración que se ha asemejado a un collar o prenda de vestir decorativa.
Esta localidad ucraniana se sitúa en el valle del río Don, cercana a la población de Voronezh.
Entre los años 1920 - 1930 se iniciaron las excavaciones en esta región a cargo de P. Yefimenko, continuandose las mismas durante los años 1940 - 1960 por A. N. Rogachev.
Dentro de esta cultura se han conocido diferentes niveles culturales, siendo Kostenki I el situado en un estrato mas superior, compuesto por una serie de viviendas dispuestas en líneas, con los hogares situados a lo largo del eje longitudinal central de las mismas, junto con hoyos de almacenaje. En este nivel se hallaron principalmente herramientas del pedernal, azadas hechas de los colmillos, instrumentos de hueso, un bastón del cuerno de ciervos, cerca de cuarenta figurillas femeninas hechas de la marfil, etc.
En el denominado Kostenki II fueron documentados los restos de una vivienda redonda con una chimenea en su zona central. Junto a esta vivienda se halló una tumba perteneciente a un individuo de la especie Cro-Magnon.
En el Kostenki IV se localizaron los restos de dos viviendas redondas de aproximadamente seis metros de diámetro con el hogar en la zona central.
En el nivel conocido como Kostenki XI se encontraron los restos de una vivienda redonda de 9 metros de diámetro, hecha con los huesos de mamuts.
En el nivel correspondiente con Kostenki XIV se pudo localizar la presencia de un individuo enterrado.
En Kostenki XV destacó la presencia de un enterramiento infantil, de un individuo de aproximadamente 6 años. Junto a este individuo se encontraron los restos de herramientas de pedernal y hueso, junto con 150 dientes de zorro ártico perforados.

lunes, 1 de marzo de 2010

MUSEO DE PALENCIA (PALENCIA)


El conocida como Casa del Cordón, que alberga en la actualidad el Museo de Palencia se fue mandada construir a principios del siglo XVI, y parece estar vinculada al matrimonio de D. Francisco Nuñez de Paz y Dña. Isabel Rodríguez, siendo el único edificio representativo de la arquitectura civil de esta época que se conserva en la capital palentina. Su elección cono sede del Museo de Palencia implicaba la remodelación interna del edificio y una construcción adicional de nueva planta.
El proyecto arquitectónico, realizado por D. Luis Arranz Algueró, solucionó el difícil compromiso de ensamblar la antigua y la nueva arquitectura, sin restar protagonismo a la Casa del Cordón y sin introducir elementos de distorsión en el entorno urbano.
En cuanto al sistema expositivo del Museo de Palencia, la configuración arquitectónica de la Planta Sótano 1, concebida como un espacio continuo en torno a una rotonda central, se ha acondicionado museográficamente para formar tres zonas con funciones distintas: la de audiovisual, la de exposición permanente y la parte central, espacio polivalente en cuyo centro se ha instalado el mosaico de Dueñas, para su contemplación en altura.
El conjunto de los objetos expuestos en esta planta ofrece una secuencia de las principales manifestaciones que el hombre ha dejado en la geografía palentina, desde los útiles más primitivos del Homo erectus hasta la peculiar cultura material de los pueblos prerromanos. Lugares como Los Llanos en San Quirce de Río Pisuerga, La Velilla en Osorno, La Huelga en Dueñas, Los Barahones en Valdegama, Palencia, Paredes de Nava, Castromocho, Tariego, Monte Bernorio, Palenzuela, etc. constituyen hitos importantes de la prehistoria palentina.
En la sección de prehistoria, los objetos se han agrupado siguiendo un criterio cronológico-cultural, con la clásica división Paleolítico, Neolítico, Calcolítico, Edad del Bronce y Primera Edad del Hierro.
El último tramo del itinerario de esta planta se ha dedicado al mundo celtibérico, completando así la secuencia anterior hasta los primeros momentos de la romanización.
Durante los tres últimos siglos anteriores a nuestra era, tres pueblos diferentes se repartieron la ocupación del territorio palentino; la mayor parte correspondía a los Vacceos, y sus asentamientos más significativos se encuentran en Palencia, Tariego, y Paredes de Nava; la zona montañosa del norte estaba dominada por los Cántabros, con Monte Bernorio como lugar más destacado, por último, un pequeño enclave en el sureste pertenecía a los Arévacos, cuya ciudad más importante se sitúa en Palenzuela.
Todos estos lugares, con sus poblados y sus necrópolis, han proporcionado un elevado número de objetos de uso doméstico, armas, joyas y utensilios diversos con los que se ha formado la colección más homogenea y atractiva del Museo.
Especial atención se ha prestado a la necrópolis de Palenzuela por la abundancia de objetos que ha proporcionado y que constituyen la más amplia manifestación de la cultura material de los pueblos prerromanos. Los objetos-miniatura de esta necrópolis ofrecen un peculiar atractivo por su originalidad y por ser casi exclusivos de este lugar. Como elemento de carácter eminentemente didáctico se incluye una representación escenográfica de la necrópolis en la que se reflejan tres fases sucesivas del proceso de excavación de varias tumbas.
La Planta Baja está íntegramente dedicada a la exposición permanente de los objetos pertenecientes a la civilización romana y en ella se ofrece una visión general de lo que fue esa época en el marco geográfico de la actual provincia de Palencia.
En la exposición de los diversos objetos , se ha seguido como criterio básico la formación de conjuntos homogéneos en los que se reflejan los diversos aspectos de la vida romana. El ámbito familiar esta representado en la vajilla de uso doméstico, con diversos tipos de cerámica, delicados vasos de vidrio, lámparas para iluminar las dependencias de la casa y una amplia serie de objetos de bronce de usos muy diversos. Los objetos de adorno personal y los de cirugía completan este ámbito.
La vida de ultratumba queda reflejada en las estelas funerarias, en las urnas cinerarias y en los objetos de ofrendas. La escasa representación de la actividad escultórica existente en el Museo queda compensada con la notable calidad artística de dos bellos retratos marmóreos de época antoniniana hallados en Becerril de Campos.
Por último, algunos elementos de construcción como capiteles, columnas, lienzos con pintura mural, pavimentos, etc., y muchos de ellos procedentes de la misma ciudad de Palencia, la antigua Pallantia, ilustran el trabajo arquitectónico de los romanos.
Especialmente relevante es el mosaico de Océano y las Nereidas, hallado en las termas de Villa Possidica (Dueñas), datado en la primera mitad del siglo IV d.C., que, tanto por su calidad artística como por su estado de conservación, refleja de manera excepcional el mundo de las villas tardorromanas en la provincia de Palencia.
La exposición de los fondos medievales del Museo ocupa la planta primera y se ha distribuido en tres áreas cronológico-culturales diferentes.
La primera de estas áreas corresponde a la etapa visigoda y en ella se incluyen diversas piezas arquitectónicas pertenecientes a la basílica de San Juna de Baños. De las excavaciones realizadas en Herrera de Pisuerga, Villajimena y Aguilar de Campoo, proceden diversos objetos de carácter suntuario como broches de cinturón, anillos, fíbulas, pendientes, etc. Se completa este conjunto con un lote de monedas de oro visigodas (trientes), acuñadas en distintos reinados, desde Recaredo a Rodrigo.
El área de arqueología medieval, correspondiente a los siglos XI al XIV, está integrada pro los capiteles y canecillos románicos procedentes de Frómista y Támara; los sarcófagos góticos de la Abadía de Benevívere y Santa María de la Vega; una selección representativa de numismática y un conjunto de objetos, esencialmente cerámicos, que ilustran la vida doméstica, alcanzando éstos los siglos XVI-XVII, época a que también pertenecen las piezas heráldicas expuestas.
Por último, en una pequeña sala presidida por un retablo de finales del siglo XIV, procedente del antiguo Hospital de San Millán de los Palmeros (Amusco), se han reunido diversos objetos de carácter sacrolitúrgico hallados en distintas excavaciones, así como un cantoral miniado del monasterio de Calabazanos de 1488.

Museo de Palencia
Plaza del Cordón, 1
34001. Palencia.